“Barry”, la multipremiada serie de comedia ácida protagonizada por Bill Hader como un letal asesino que quiere abandonar su lado oscuro y siempre acaba matando de nuevo, estrena su tercera temporada este domingo por HBO Max y HBO con el personaje en busca de una elusiva redención.

“La primera temporada fue como: ‘oh, puedo tener algo más y ser feliz, y dejar atrás este lado violento de mí mismo’. Luego, la segunda temporada fue como: ‘oh no, esto es parte de mí. Yo tenía esto cuando nací’. En la tercera temporada lo aceptó y ahora está tratando de encontrar algún tipo de redención. Y no le está yendo bien”, anticipó Hader en declaraciones a la prensa internacional a las que tuvo acceso Télam.

El actor, uno de los más destacados comediantes surgidos de la factoría de estrellas de “Saturday Night Live” de su generación, no solo encabeza el elenco de la serie, sino que también suma créditos como creador (junto con Alec Berg, que venía de hacer la hilarante “Silicon Valley”), director y guionista.

Compuesta por ocho episodios de media hora, la nueva entrega de la serie ganadora de seis premios Emmy -incluidos sendos premios al mejor actor de comedia para Hader por la primera y segunda temporadas- encuentra a Barry Berkham todavía intentando dejar su violento pasado atrás.

Sin embargo, las organizaciones criminales para las que sirvió como infalible ‘killer’ a sueldo durante años no estaban dispuestas a dejarlo salir sin chistar. Paradójicamente, entonces, una y otra vez Barry debía matar para asegurar su nueva vida como novel actor en Los Ángeles.

“Está haciendo lo mejor que puede para encontrarle sentido a sí mismo y tratando de ser feliz. Todos en el programa están tratando de ser felices, pero tienden a ir por el camino equivocado hacia esa felicidad”, planteó Hader sobre su personaje y el resto del reparto.

Se trata de Monroe Fuches (Stephen Root), antiguo agente de Barry, que al comienzo de los nuevos capítulos está escondido; Sally (Sarah Goldberg), su novia, que se prepara para lanzar su primera serie de TV; y Gene Cousineau (Henry Winkler), su exprofesor de teatro, que llora la pérdida de su amor, la detective Janice Moss... a manos de Barry.

Mientras Barry intenta comprender qué hay de malo en su propia psicología que lo llevó a convertirse en un asesino, el programa replantea la fórmula con la que inició en 2018 y cambia el foco, que ya no estará puesto en la escuela de interpretación de Cousineau: “Decidimos deshacernos de la clase de actuación. Ahora todos los elementos están flotando de forma libre y tienes que construir una nueva ecuación”, adelantó Hader.

Sobre la decisión de dar un giro al programa a pesar de su éxito, Hader aseguró que intenta no prestar atención a las repercusiones en el público: “Creo que en ‘Saturday Night Live’ aprendí que una semana te aman, la semana siguiente te odian, la semana siguiente te odian y luego te aman de nuevo. Mis emociones iban en una montaña rusa con cada reseña del programa y de mí. He hecho todo lo posible para superar eso. No estoy en las redes sociales. Quiero decir, cualquier amor que recibes es muy lindo, pero eso está fuera de mi control”.

“Para el momento en que sale la tercera temporada, mi cerebro ya está en otra cosa”, añadió, y opinó: “Solo trata de hacer lo mejor que puedas ese día. Si intentas hacer otra cosa, intentar anticiparte a la audiencia o pensar en cómo reaccionará, te vas a volver loco”. (Télam)