(Por Javier Berro).- Villano Antillano, la rapera que desde Puerto Rico emerge como un nuevo ícono queer a nivel mundial, aseguró a Télam que no hubiera "llegado hasta aquí sin el apoyo de esas madres y hermanas" que encontró "en el camino de la vida" y añadió que tiene "mucho que repartir" entre la comunidad LGBTTQIA+ antes de volverse "multimillonaria".

A finales del año pasado, la artista que está trancisionando y en su documento figura como Villana Santiago Pacheco estrenó su esperado "La Sustancia X", su primer disco que desde el "empoderamiento" narra la historia de "una mujer que contuvo su poder por mucho tiempo y que, finalmente, muestra su llama al mundo" tal como refleja su actualidad.

Asumiendo que la mejor forma de luchar es ocupando los espacios, señaló que su propio recorrido y experiencia dialoga "implícita y subliminalmente" con esta nueva obra, al ser una artista transgénero que logró "llegar al escaño" en el que ella está y construir "una plataforma tan grande".

"Yo me enfoqué mucho más en el empoderamiento, aunque también de una manera no explícita. Creo que lo exploré de una manera muy natural y hasta contagiosa incluso", añadió la artista oriunda de Bayamón, productora de su primer larga duración junto a Ismael Cancel.

En ese sentido, sobre la búsqueda sonora, señaló que "hay mucho juego dentro del estudio" pero que es el resultado de un largo período de composición: "Luego tuve de decidir cuáles no iban a entrar y escoger las que más caían con el concepto y con el hilo conductor de todo. Estuve súper involucrada en la producción porque son sonidos, cosas y temas que no se han tocado antes".

En ese camino, se encontró "muchos aliades" pero en su gran mayoría eran hombres ("solamente me grabó una mujer y todavía la recuerdo, al final nos hicimos muy panas"): "Son muchas cosas que convergen en este disco pero yo juego bastante musicalmente; exploro mucho aunque también soy recelosa de mi elemento y porque sé qué es lo que a la gente le gusta más".

Además, Villana espera seguir cosechando este nuevo año sobre los escenarios todo lo que las plataformas digitales vienen acreditando con las millones de reproducciones y las nuevas audiencias que llegaron tras su colaboración con el productor argentino Bizarrap.

En febrero, regresará a Estados Unidos y en marzo estará en Chile y Argentina para las ediciones del Lollapalooza, antes de su paso por los renombrados Bombastic España y Estéreo Picnic Colombia.

"Quiero traer realmente toda la magia del espectáculo de la performance que se vive mucho en la comunidad queer. Muchas de nosotres nos ganamos la vida como drags. Hay mucho talento en la comunidad; mis amigas hacen de todo, son todas unas artistas increíbles", reveló.

Con la vocación de seguir representando a su comunidad, Villana vendrá a Buenos Aires bien acompañada: "Tengo el deseo de transmitir todo ese magnetismo. Mucha gente queda muerta cuando lo ve, porque ciertamente llevamos las cosas al máximo nivel. Tenemos un deseo tan grande de probar tantas cosas que nos hacemos 'mostras' en lo que decidimos hacer".

La rapera, la primera artista transgénero en entrar al ranking global de las 50 canciones más escuchadas de Spotify, sellará el 17 de marzo su primera visita a Buenos Aires desde el Hipódromo de San Isidro como una de las grandes artistas de un cartel que tiene también a otros internacionales como Drake, Rosalía, Armin Van Buuren y a referentes locales como Trueno, Marilina Bertoldi, Chano y Dante Spinetta.

Télam: ¿Cómo es representar a nivel mundial a la comunidad queer que te ha dado, como siempre destacás, tanto amor como herramientas de lucha?

Villano Antillano: Es muy bonito y una responsabilidad, pero yo pienso que en el fondo más que nada creo que ahora tengo no presión pero sí como un objetivo. Un objetivo de devolver, porque fue mi comunidad la que me dio herramientas, comida, cariño, casa, calor y empatía cuando yo la necesitaba. Yo ciertamente no estaría aquí sin esas madres y esas hermanas que encontré en el camino de la vida. Pienso que conociendo la necesidad como la conozco, la necesidad que se vive en mi país y en el Caribe como tal cuando se es queer, quiero atacar eso primero y devolver mucho, entiendes. No me veo así como multi millonaria porque tengo mucho que repartir, sabes.

T: ¿El foco está en seguir aportando a la deconstrucción de la industria musical o tu revolución está puesta al servicio de una transformación más grande a nivel social?

VA: Yo pienso que una cosa va a llevar a la otra: una vez que en la sociedad nos apartemos de estas nociones de cómo las cosas tienen que ser por un imaginario, pues naturalmente nos vamos a abrir a otras experiencias e historias y punto. Es súper triste que no haya una diversidad de voces y que no haya más oportunidades. En mi caso, me aparté tanto de esa expectativa de tener que agradar. De verdad, no me importaba. Yo sabía que hacía buena música y que era para mí, para mí gente, para la gente que la cachara. Lo que pasó es que los demás la terminaron cachando, pero nunca fue esa mi intención específicamente. Siento que como sociedad y como especie tenemos que avanzar muchísimo en el mundo. Todavía nos falta mucho. Primero deben atenderse esas cosas para que en el mundo entero se crezca con una perspectiva de género donde no partamos de 'la religión dice'. Muchos gobiernos en el mundo se basan en la religión y la religión dice que Dios es "hombre", lo cual es una locura porque Dios no tiene género. Eso es número uno. Pero a Jesucristo te lo pintan como este hombre, te dicen que Eva salió de la costilla de Adán. Ya, automáticamente, hay como un nivel en el que la mujer es inferior. Cuando nos apartemos de todas esas cosas y podamos ser seres pensantes, cuando en realidad no crezcamos con eso, creo que se van a ver un montón de manifestaciones mucho más fuertes en el arte porque, a fin de cuentas, es eso. Pienso que los artistas más grandes estaban enteramente apartados de esa visión limitante de Dios. Hay un cajón bien limitado cuando se opera desde ahí.

T: ¿Cuándo entendiste que la música tenía ese poder transformador? ¿Y cuándo pudiste conectarla con tu propia búsqueda?

VA: Cuando era chiquita claramente no era consciente de ese poder o de dónde salía, pero fue luego cuando crezco y entiendo la historia del hip-hop, del rap y el reggaetón y ves cuáles son realmente los orígenes de esta música, y que sirve como un arma y una herramienta de concientización social. Esos matices entraron en mi foco cuando me hice adulta y, ciertamente, si te pones a pensar creo que traigo una de las propuestas más cercanas a lo que es el fundamento del hip-hop y el reggaetón underground, donde sí hay mucha concientización social, que es un arma para hacerte ver las cosas que no estabas viendo. Siento que fue algo que yo engrané luego, porque no fue de entrada. Pero cómo iba a saber eso si no había recibido educación y tampoco sabía ponerle palabras a ciertas cosas.

T: ¿Cómo es componer ahora desde el éxito, cuando todo empieza a salir bien con tu carrera?

VA: Yo creo que se trabaja desde el poder, por eso el álbum lo transmite. Nunca he sido una persona demasiado insegura en absoluto, en absoluto, y hasta puedo ser un poquito narcisista pero es bonito callarle la boca a todo el mundo después de que te tiren tanto la mala, te pongan tantos obstáculos y te digan tanto que no. Yo siempre supe que estaba bien y en lo correcto. Qué bueno que ahora otros también lo vean, pero vamos a pasar de página y a seguir haciendo cosas mejores. Se siente como mucho poder, aunque ahora estoy como en otro elemento. (Télam)