La compañía Urraka estrena este domingo a través de Alternativa Teatral "Una de fantasmas", su nuevo espectáculo de teatro audiovisual que a partir de la pandemia como disparador busca indagar en clave de humor "sobre los temores que todos tenemos hacia el otro, a lo diferente, a lo que irrumpe de afuera y a nosotros mismos", según expresó el director del grupo, Emmanuel Calderón.

"Buscamos generar una producción cultural orientada a la construcción de la subjetividad que representan los temores como problemática en las infancias, y así poder trabajar desde un abordaje dirigido a entender qué son los miedos", explicó Calderón en entrevista con Télam.

En tiempos de pandemia, "Una de fantasmas" narra historias musicalizadas de nueve personajes que conviven con fantasmas en una casa misteriosa y que a partir de situaciones externas deberán enfrentar sus temores y así aprender a convivir con las adversidades que aparecen en su entorno y en su vida cotidiana.

"La obra busca poner en evidencia una temática que nos rodea diariamente pero de la cual nos cuesta hablar porque es incómodo, porque nos produce angustia, porque tal vez no encontramos la manera de entender que los miedos no tienen que ser superados, sino que hay que aprender a convivir con ellos", dijo el también intérprete acerca de esta pieza creada en conjunto con especialistas en infancias del Ministerio de Salud.

"Todos tenemos miedos que no distinguen el ser. Siente miedo un niño, un adulto y un anciano, lo importante es que si esta propuesta puede generar que desde el humor podamos acercarnos a esos sentimientos y sentirnos reflejados en ellos estaremos más que conformes", concluyó.

Calderón, Agustín Alfonso, Cristian De Castro, Ludmila Gallardo, Juan Gudiño, Mariana Mariñelarena, Rocío Ricci, Lucas Rivarola y Pedro Rodríguez conforman esta compañía con diez años de trayectoria, que participó de varios festivales en distintos países, además de realizar la música de videojuegos para el canal Pakapaka y de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 junto a Unicef.

Télam: ¿Cómo fue llevar el teatro para las infancias al formato audiovisual?

Emmanuel Calderón: Surge en el contexto de la pandemia, donde nos vimos imposibilitados de realizar presentaciones en vivo y ante la necesidad de generar un material que se adaptara a lo virtual, decidimos desarrollar un proyecto desde cero pensado en formato audiovisual. Nos parecía muy difícil adaptar el lenguaje teatral de Urraka, por eso decidimos realizar un espectáculo diferente, una creación nueva con las herramientas que disponíamos y resignificar nuestro lenguaje sin perder identidad.

T: ¿Qué elementos tuvieron en cuenta para abordar las distintas emociones que viven las infancias en la pandemia?

EC: Realizamos consultas con especialistas en infancias que nos dieron una mano enorme para abordar la temática del miedo, que es sobre lo que decidimos trabajar e investigar con seriedad junto a psicólogas. Además, tuvimos en cuenta diferentes relatos que nos iban llegando de infancias cercanas, que a partir del contexto de la pandemia reflejaban una clara problemática con los temores, y que esto estaba condicionando y alterando sensiblemente su capacidad para afrontar situaciones cotidianas, como dormir o estar solo. Nos dimos cuenta que como artistas teníamos la capacidad de generar un contenido que abordara la temática para resignificarla desde el humor y la teatralidad.

T: ¿Cómo fueron pensados los personajes?

EC: El espectáculo se divide en capítulos; en cada uno se muestran las historias de tres personajes, son nueve en total. Queríamos que cada uno reflejara una forma diferente de actuar frente al temor, así es que algunos lo enfrentan, otros huyen y otros son indiferentes. Pensamos en nuestros propios miedos y guiados por las características de cada uno encontramos puntos dramáticos que nos ayuden a contar nuestra historia, abarcando una gama amplia desde la sumisión hasta la violencia. Son personajes que buscan empatizar con el espectador.

T: ¿Por qué eligieron fantasmas como eje de la historia?

EC: Nosotros veníamos de realizar nuestro último espectáculo, donde había dos fantasmas en la obra, y cuando empezamos a pensar en un proyecto que hablara sobre los miedos, los fantasmas volvieron al centro de la escena. Entendemos también que el contexto de pandemia casi que lo pedía; este enemigo invisible, el temor al contacto y a la muerte nos hizo hacer muchas preguntas, como a qué le tenemos miedo, qué y quiénes son los fantasmas y por qué les tememos.

T: ¿Cómo fue la creación de la música del espectáculo?

EC: La música está creada íntegramente para la obra, con instrumentos realizados con material reciclado. Los instrumentos los fabricamos nosotros y buscamos que cada escena tuviera un ritmo particular y una calidad sonora propia, así la obra transita por géneros como cumbia, bolero, tecno, afro, vals o cuarteto. La música cumple un rol fundamental ya que esta propuesta no tiene texto, el hecho de musicalizar los movimientos nos trae una textura que recuerda a los viejos dibujos animados donde las bandas sonoras eran las que contaban la historia a través del sonido de un golpe, una risa o un llanto. (Télam)