La historia sobre "Pequeño gran muerto" se vincula con el mito que señala que tras fallecer, el periodista y poeta Matías Behety apareció momificado en la localidad platense de Tolosa.

Las crónicas de la época indican que el hombre estuvo internado en el hospital de Melchor Romero por tuberculosis pulmonar y que falleció el 29 de agosto de 1885.

Behety fue enterrado en el cementerio de Tolosa y cuando ese espacio fue cerrado, los cadáveres debieron ser trasladados al nuevo camposanto inaugurado en La Plata.

La leyenda indica que cuando, en ese proceso, se abrió la tumba del poeta, los empleados fúnebres advirtieron que su cadáver se conservaba intacto, incorrupto y fosforescente por lo que en aquel momento, lo llamaron "la momia de Tolosa".

Su familia encargó la construcción de un mausoleo de mármol y granito, con un busto tallado para homenajearlo. (Télam)