El masivo pero ninguneado ámbito del canto vocal encuentra en "Maldito tango", segundo disco del cuarteto Flores Negras, un valioso aporte que gracias a los talentos interpretativos de sus integrantes consigue abrir posibilidades tanto para el estilo como para el género.

Es que la agrupación que reúne a Cecilia Bonardi, Laura Hatton, Alejandra Cañoni y Laura Esses se distingue por estar integrado por mujeres, por cultivar el canto vocal y por hacer tango.

La suma de esas rarezas no superaría el carácter de la excepción de no ser porque Flores Negras consigue sintetizar lo mejor de esas tradiciones expresivas de un estilo y de un modo, para concretar una aventura estética novedosa, potente e inspiradora.

Las voces de Cañoni, Esses, Bonardi y Hatton asumen el desafío sonoro planteado por los arreglos de Oscar Laiguera y Daniel Vila y construyen un nuevo canal expresivo para la música ciudadana.

Y más allá del impacto de "Libertango", el "Maldito tango" de Flores Negras visita con impronta propia aquella pieza compuesta en 1916 por Osmán Pérez Freire y Luis Roldán y regala otras siete estaciones.

El repertorio registrado incluye "Gota de lluvia", de Félix Lipesker/Homero Manzi; "Baldosa floja", de Julio Bocazzi y Florindo Sassone/Dante Gilardoni; "La Cumparsita", de Gerardo Matos Rodríguez/Pascual Contursi y Enrique Maroni, Alejandro del Campo y Olga Paul.

La diversa nómina se completa con "La última grela", de Astor Piazzolla /Horacio Ferrer; la reunión de "Griseta" (Enrique Delfino/José González Castillo) y "Milonguita" (EnriqueDelfino/Samuel Linninh); "Olvido" (Luis Rubinstein/Luis César Amadori) y "Vals ecológico" (Hugo Varela). (Télam)