(Por Nicolás Biederman).- El actor chileno-estadounidense Pedro Pascal protagoniza “The Last of Us”, serie postapocalíptica basada en el megapopular videojuego del mismo nombre que llega con su primer episodio el domingo a las 23 a HBO y HBO Max, con la aspiración de romper con el “maleficio” que en las últimas décadas sigue a las adaptaciones de títulos de consola.

“Lo que proviene del material de origen es una experiencia de inmersión individual muy diferente, así que tratar de tomar el valor inapreciable de eso y volcarlo en nuestras actuaciones y nuestro diseño de producción fue uno de los desafíos más grandes que cualquiera de nosotros haya enfrentado antes”, planteó Pascal en charla con Télam y otros medios de la región.

Es que la franquicia de “The Last of Us”, con numerosos premios ganados y 37 millones de copias vendidas en todo el mundo, es ante todo una de las series de videojuegos más populares de la historia. Elogiada por su emotiva narrativa, millones de fanáticos verán con lupa si la serie consigue hacerle honor al título original.

Y tanto por guion, por el nivel de las interpretaciones como por el diseño de producción, todo indica que será de las pocas adaptaciones que logren sortear el destino hasta ahora habitual para las series y películas basadas en videojuegos. Ya era auspicioso que el creador de la propuesta, el galardonado Craig Mazin (que viene de triunfar con la miniserie “Chernobyl”), haya hecho el desarrollo en colaboración con el autor del juego, Neil Druckmann.

Hasta la banda de sonido quedó bajo la responsabilidad del argentino Gustavo Santaolalla, que había recolectado elogios y premios por los ambientes sonoros que supo crear para el juego.

“Mi introducción a ‘The Last of Us’ fueron los guiones escritos por Craig Mazin y Neil Druckmann, y luego este mundo se abrió ante mí mientras lo hacían los guiones y la experiencia de filmar. Entonces, nos atrapó una escritura realmente excelente que surgió de una escritura excelente”, apuntó el actor nacido en Santiago de Chile en 1975, aunque criado en Estados Unidos por el exilio de sus padres ante la dictadura pinochetista.

Pascal lleva varias décadas en Hollywood pero desde hace unos años se convirtió en uno de los más preciados intérpretes de la pantalla chica… y mejor pagos.

Su altanero pero honorable Oberyn Martell en “Game of Thrones” le dio exposición y le acercó un protagónico en “Narcos”, donde tuvo a su cargo al abnegado agente de la DEA Javier Peña. A ello le siguió la exposición y los fans por millones con el rol de Din Djarin, el antihéroe de faz siempre oculta de “The Mandalorian”.

“Entramos por las puertas que se abren”, planteó Pascal sobre la clase de personajes que se le presentan en los últimos años, y que ahora se extiende con el de Joel Miller en “The Last of Us”.

La serie cuenta lo que sucede veinte años después de que la civilización moderna fuera destruida por una pandemia que arrasa con el 60 por ciento de los humanos: un hongo Cordyceps mutado que convierte a su anfitrión en una suerte de zombie.

Joel es un experimentado sobreviviente que vive en una opresiva zona de cuarentena administrada por militares en lo que antes del apocalipsis era Estados Unidos, que recibe el encargo de sacar de contrabando a la adolescente Ellie (Bella Ramsey).

Lo que comienza como un pequeño trabajo, pronto se convertirá en un viaje brutal y desgarrador, ya que ambos deberán atravesar EEUU dependiendo el uno del otro para sobrevivir.

“La relación que tienen Joel y Ellie progresó a medida que progresó mi relación con Pedro. Aunque desde el principio nos caíamos mejor que Joel y Ellie”, bromeó Ramsey, la inglesa de 19 años recordada por su papel de Lyanna Mormont en “Game of Thrones”.

En lo convincente que resulte el vínculo de Joel y Ellie, dos extraños que no tienen más remedio que confiar uno en la otra al calor del peligro omnipresente, está la clave para que las piezas de esta historia encajen.

Al igual que la relación entre Ramsey y Pascal, que cargan sobre sus hombros con el peso de la trama: “Creo que también fue algo muy agradable que nuestra relación se espeje en el desarrollo del vínculo de Joel y Ellie hasta sentirse tan cómodos y vulnerables el uno con el otro”, sumó la británica.

“Siento que el hecho de que fuéramos así al principio lo hace mucho más valioso de alguna manera, tenemos un amor y aprecio muy visceral el uno por el otro en lugar de haberlo forzado. Debido a que no fue algo inmediato también, se siente aún más real. Porque tomó tiempo, al igual que Joel y Ellie”, completó Ramsey.

Para Pascal, la presión compartida de llevar la historia en un proyecto tan grande (distintas fuentes especializadas coinciden en que el presupuesto por episodio ronda entre 10 y 15 millones de dólares) y durante tanto tiempo en locaciones de Canadá, inspiró un lado paternal de su parte del que sus personajes se beneficiaron.

“Estábamos en un lugar en el que nunca habíamos estado -relató-, vimos un año entero por delante de filmar historias muy oscuras, conexiones emocionales muy íntimas. Fue difícil para mí imaginar lo desafiante y aterrador que podría ser para ella y sin conocerla inmediatamente sentí como una especie de vínculo protector empático porque estábamos completamente juntos en esto hasta el final”.

Pese a esa característica de la personalidad de Joel, Pascal rechaza considerarlo un héroe: “Tengo una idea muy diferente de lo que es el heroísmo, e identificar así a Joel es tema para debate”.

“Pero creo que todo se reduce a comprender cuáles son los aspectos humanos de un personaje, ya sea heroico o no heroico, porque esa sería la mejor manera de interpretarlos, que es a través de la comprensión y no necesariamente de la expectativa o el juicio”, propuso como alternativa.

La serie llega con la pandemia de coronavirus como una amenaza todavía latente, por lo que para sus protagonistas la trama puede interpelar al público de una manera particular: “Ahora es una especie de experiencia universal, todos han estado en el mismo barco en algún punto”, consideró Ramsey.

“Obviamente en ‘The Last of Us’ es mucho más extremo y sucede mucho más rápido. Todavía parece que no se siente tan imposible porque todo está basado en la ciencia. Creo que por eso es tan emocionante de ver; potencialmente, en teoría, podría suceder y tuvimos una prueba con el Covid”, concluyó. (Télam)