El popular folclorista riojano Sergio Galleguillo iniciará el sábado en el porteño Teatro Ópera su regreso a los escenarios y el inicio de una gira nacional junto a su banda “como una forma de volver el alma al cuerpo y llevar la fiesta riojana por todos lados”, según anticipa.

“A partir del 2 se abre la tranquera”, ironiza Galleguillo en charla con Télam sobre la gira que el domingo seguirá en el Teatro Broadway de Rosario, el 7 en la Plaza de la Música de Córdoba, el 9 y 10 en Merlo, el 11 en Pilar (también de Córdoba) y que el 17, 18 y 19 pasará por Salta, Tucumán y Jujuy, respectivamente.

Las presentaciones del músico y cantante tendrán como eje el disco publicado en diciembre de 2019 que proféticamente se denominó “Volver”.

“Ese repertorio –apunta- tenía que ver con volver a creer en la raíz, en juntarse, en compartir. Y Dios se puso firme y ahora adquiere otra dimensión”.

El artista, conocido cariñosamente como “El Gallo”, adelanta que en el marco de esta serie de recitales “vamos a hacer las canciones del disco, otras que nos acompañaron estos 20 años como ‘Pensando en ti’, ‘Bien riojano’, ‘Niñachay’, ‘La taleñita’ y ‘El camión de Germán’, y cerramos con las chayas”.

Pese a esta demorada celebración que lo tiene como protagonista, Galleguillo confiesa que “en lo personal y como vivo en una granja por la Ruta 5, en las afueras de la ciudad de La Rioja, yo pasé una pandemia diferente”.

“Si bien estuve muy triste por lo que no se pudo hacer y por los amigos que se fueron, a mí me hizo bien parar, estar más cerca de mi hija, escribir canciones, no alejarme del patio de tierra, del mate cocido, del latido ese de la tierra”, repasa.

En el mismo sentido, el cantante añade que “me estaba mareando la cantidad de shows y me perdía cosas de mi familia y no me daba cuenta que no lo disfrutaba y esta pausa obligada me hizo empezar a pensarlo de otra forma”.

Por fuera de este impasse que supuso la pandemia, el guitarrista lamenta que “el folclore no tenga espacio en los medios y ese es un problema que afecta a que se conozca la renovación del género, porque valores hay muchísimos”.

“Por eso digo -subraya- que no hay crisis de falta de artistas sino de espacios y eso no se arregla con que aparezca alguno en un reality de televisión porque cuando se apagan las cámaras, se acaba la fama”.

Y a modo de consejo avalado por su exitosa trayectoria, Galleguillo indica que “hacer el camino es la obligación del folclorista y ese es un camino de formación con mucho contenido y con ganas de contar desde tu lugar y salir desde ahí a tu pueblo y de ahí a tu provincia y después al país. Si, en cambio, vas vacío eso no dura nada”.

(Télam)