Cada proyecto del grupo Piraña evoca un universo estético que exhibe un costado profundamente original y, a la vez, reafirma la antigua tradición de la canción criolla: en esa línea publicaron su tercer disco, "El suspirante y otros ensueños", que se estrenará el sábado a las 21 en el Teatro El Popular (Chile 2080) de la Ciudad de Buenos Aires.

"´Los ensueños´ que se proponen en este disco son letras de la canción sentimental, de encuentros y desencuentros, de algo que está o que creía uno tener y ya no está", introduce Daniel Frascoli, guitarrista y compositor de la formación.

"Las canciones (de este disco) son deudoras de dos tradiciones lejanas pero coincidentes: de un lado la del clown, comediante y realizador francés Pierre Étaix; y por el otro, la del albañil, estibador, oficial tornero, músico y compositor porteño, Juan de Dios Filiberto", postula Piraña en la contratapa del álbum, al modo de una petición de principios. Entre esas dos tradiciones, el periodista y escritor Pedro Fernández construye los textos del grupo y trabaja sobre una coincidencia estética que no se muestra visible.

"El Suspirante..." sigue a dos trabajos originales de Piraña: "Larvas (canciones para Castelnuovo), inspirado en los cuentos del escritos Elías Castelnuovo sobre los chicos del reformatorio Olivera, en 2015; y "El chiflido", un disco que fue el resultado de un folletín musical, gráfico y literario segmentado en seis entregas en 2017.

Piraña está conformado, en este registro, por Romina Grosso (voz), Daniel Frascoli (guitarras), Mauro Vignetta (guitarra y clarinete) y Pablo Odriozola y Mailén Esquivel (contrabajo). El álbum, además de su formato digital, adoptó también un delicado formato en físico ilustrado por Adriana Gordillo Basalú.

- Télam: Citan a Pierre Étaix y Juan de Dios Filiberto como figuras inspiradoras ¿En qué aspecto lo fueron? Puede desarrollarlo?

- Daniel Frascoli: Si bien son dos personalidades con tradiciones lejanas, a su vez son bastante coincidentes. Como Pedro menciona en la contratapa del disco, partiendo de dos frases breves de ellos, donde tienen una misma formulación artística, un mismo modo de hacer, de estar situados, encontramos dos personas que brindaron su obra y su mirada para una sociedad mejor. Y así lo ligamos a unas cercanías que se abrazan y unas extranjerías que se desentienden. La concepción musical identitaria, sentimental y de compleja rusticidad de las primeras grabaciones de Filiberto fueron fuente de inspiración. Ambos -también- son personajes poco recordados, que transitan la intemperie, aparecen y desaparecen.

- ¿Qué continuidades y qué diferencias, musicales, textuales, presenta este trabajo respecto a los materiales previos?

Vemos la continuidad de seguir apostando y creyendo en el formato de la canción con una estructura bien definida, tal vez simple pero melodiosa, que sea cantable; que es la gran parte de lo que siempre hicimos, en lo que creemos y avizoramos, la canción porteña, el tango. Los cambios mas marcados están en las letras de las canciones ya que en cada disco hablamos de diferentes cosas aunque siempre desde un mismo lugar. En este trabajo intentamos una sonoridad musical que transite entre lo nostalgioso y lo sentimental, una determinada intimidad, una latente cercanía.

- ¿Pueden citar algunas expresiones musicales de este tiempo que sientan emparentadas con la propuesta?

- Nos sentimos deudores de una tradición musical como el tango, la canción criolla y toda esa historia que se viene desarrollando prácticamente desde hace 100 años. Vamos notando una especie de sensación de transitarlo a la intemperie, no porque nos sintamos solos sino porque hay distintas necesidades y urgencias en relación a otras expresiones musicales de este tiempo que lo ponen a uno en ese lugar.

Hay una tradición que nos formó, que nos dejó mucho y que esto hace un camino muy largo por no decir inalcanzable. No somos fundacionales de nada. Existe sí, una línea que nos apasiona y está expresada en la dedicatoria del disco "A Juan de Dios FIliberto, Carlos Gardel, Anibal Troilo y Juan Cedrón frente a todo esto no podemos mas que seguir trabajando y aprendiendo.

El tango-canción aparece allí como un norte. Tratamos de crear basándonos en la tradición, aunque somos de una generación bastante posterior a toda aquella época, que nos llega sin haberse cortado del todo los eslabones.

Nos gusta tocar música que presente historias, esa tal vez sea la excusa para intentar lograr, como decimos, una forma afectiva de tejer la historia. (Télam)