Aunque acaba de publicar “Después de todo”, la trovadora Teresa Parodi no tiene planes de detenerse y en breve lanzará dos nuevos materiales: “Mojones” (que la reunió con Juan Falú, Liliana Herrero y Horacio González) y otro a partir de poemas de Laura Devetach.

Sobre “Mojones”, el proyecto compartido con sus contemporáneos González, Herrero y Falú, Parodi indica a Télam que “en breve lo vamos a empezar a grabar asumiendo el rol de una generación que quiere dejar un legado y de la cual somos referentes por la experiencia acumulada”.

La artista confiesa que haber trabajado a partir de esas coordenadas “nos movilizó mucho por la intensidad de las imágenes que nos constituyeron y por ese trabajo de construcción colectiva”.

Y consultada acerca de cuánto impacta el fallecimiento de González, señala que “es una ausencia imposible de zanjar frente a la que lo único que me gusta pensar y de alguna manera nos sigue interpelando es frente a cada cuestión preguntarnos ‘¿qué diría González?’”.

De cara a nuevos proyectos en ciernes, Teresa apunta que “hice un trabajo también muy lindo que me propuso mi hija Verónica para el Ministerio de Educación de la Nación musicalizando poemas de Laura Devetach que es una poeta profunda y cristalina que conecta con mi momento artístico”.

“De este trabajo, hay una canción basada en el poema ‘Paréntesis’ que casi lo pongo en el disco porque es precioso y quedó muy bien. Ella propone esta idea muy hermosa de que, al final, ‘perder un tren no es para tanto’”, subraya la intérprete.

Télam: ¿Cómo viviste el haber regresado a la música de Piazzolla para los homenajes por el centenario del artista?

Teresa Parodi: Fue muy emocionante las dos veces que canté en el Colón. Y en una de ellas, además, tuve el honor de hacerlo con Horacio Malvicino. Sentimos todos la trascendencia, la vigencia y lo vanguardista de esa música de Piazzolla que ya es inmortal.

T: ¿Qué recordás de aquella convocatoria de Piazzolla para que seas la cantante en una gira por la Argentina en una faceta que mantuviste poco visibilizada?

TP: Yo lo admiraba mucho porque heredé esa admiración de mi padre y no podía escucharlo sentada, necesitaba largarme a caminar. Al momento de salir al escenario me temblaban las rodillas pero como era corajuda lo hice igual y fue una experiencia casi religiosa, sagrada. Y por lo de contarlo como parte de mi trayecto, la verdad es que no se me ocurría ponerlo en mi currículum sino más bien sentirlo como un aprendizaje maravilloso. (Télam)