"Prórroga de una despedida", obra escrita por Florencia Nussbaum y dirigida por Natalia Villar que se presenta los domingos a las 16 en Timbre 4, indaga desde el humor en la reacción de una familia ante la muerte de un ser querido y "busca detenerse en ese instante surrealista", apuntó su autora.

"Creo que las pérdidas suelen estar acompañadas de otro tiempo, distinto, dilatado donde cada uno bucea como puede para atravesarlo -indicó en charla con Télam Nussbaum-. La obra busca detenerse en ese instante surrealista y acompañar a estos personajes en el inicio de un proceso de duelo que cada uno de ellos podrá hacer después".

La trama de la pieza, ganadora del primer concurso de escuelas públicas de dramaturgia de Argentores, se desata una tarde de domingo cualquiera, cuando Nené (Eugenia Alonso) entra al cuarto de su marido Omar (Leonardo Evrar) y lo encuentra ya sin vida.

En ese momento llega a la casa Marina, la hija de ambos. Nené (Tamara Kiper), sin poder todavía reaccionar, decide dilatar la noticia y genera el inicio de una cadena de ocultamientos que involucra también a su hijo (Gonzalo Ruiz). En ese marco, la casa es tomada por un tiempo extraño, aquel que acompaña la pérdida de un ser querido.

En la entrevista con Télam, Nussbaum (quien está a punto de a luz) y Villar hablaron sobre el proceso de trabajo y los motivos que las llevaron a abordar esta trama llena de intriga que mantiene al público expectante de principio a fin.

Télam: ¿Cómo surge la idea de la obra, en la que de algún modo la muerte de un ser querido es el disparador de una catarata de sentimientos encontrados y situaciones, pero también abre a la posibilidad de encuentro?

Florencia Nussbaum: La obra surge del deseo de trabajar estructuralmente con una extra-escena que tuviera un peso dramático sustancial. La muerte se apareció entonces como respuesta contundente a ese deseo. Omar muere más allá del campo de visión del espectador y lo que presenciamos en escena es la construcción que el resto de los personajes hacen de este evento con todas las rarezas que traen a cuestas instancias como esta.

T: El humor y las buenas actuaciones de los protagonistas tienen un rol importante. ¿Cómo fue el trabajo con los actores para mantener al espectador atento de principio a fin?

NV: Fue un proceso y en ese proceso la prueba constante, nos dimos cuenta de que jugar a fondo el ocultamiento era lo más interesante, ocultamiento al que se llega sin saber por qué, tal vez para cuidar al otro en algún caso, por imposibilidad en otro. Pero resultaba más inquietante que se encontraran en la situación de ocultar e indagar qué sabe o no sabe el otro, antes que instalarnos en el dolor de la pérdida de un ser querido, aunque esto estuviera subyacente.

T En cuanto al texto, ¿podemos decir que trata sobre la extrañeza y el impacto con la que cada persona -en este caso son tres personajes muy diferentes- puede tomar la pérdida de alguien muy cercano?

FN: Creo que las pérdidas suelen estar acompañadas de un tiempo otro, distinto, dilatado donde cada uno bucea como puede para atravesarlo. La obra busca detenerse en ese instante surrealista y acompañar a estos personajes en el inicio de un proceso de duelo que cada uno de ellos podrá hacer después.

T: En obra se percibe profundidad y también ternura, ya que el ocultamiento de la noticia tanto de la madre como de los hijos, también muestra cómo cada personaje "cuida" al otro mientras intenta procesar la muerte.

NV: Fue importante tener presente que el ocultamiento es por cuidar o por no poder poner en palabras algo doloroso, si descuidábamos este aspecto, se tornaba un juego raro y difícil de sostener. Todo el tiempo tratamos de salir del juicio de valor, de no juzgar a los personajes por el ocultamiento y de tener muy presente su dolor, el dolor de la muerte que aunque la familia sabía que podía llegar no esperaban que fuese ese día, en esas circunstancias.

T: La austeridad de la puesta permite el desplazamiento de los protagonistas que ante la noticia van y vienen, casi no pueden quedarse quietos, transitando ese momento juntos y acompañándose. ¿Lo ven de ese modo?

NV: Queríamos una distancia entre el cuarto y los demás espacios de la casa, que ese ir y venir sirvan para pensar, armarse hasta llegar al otro, refugiarse y no ser visto, distraerse y hacer tiempo, Hasta que llega el momento inevitable en que no hay nada más por hacer y lo mejor es quedarse quieto.

"Prórroga de una despedida" se presenta los domingos a las 16 en Timbre 4 (Boedo 640).

(Télam)