La quinta edición del Festival Internacional de Cabaret Argentina (Fica) se realizará en formato virtual entre el jueves y sábado próximos con propuestas generadas especialmente para el encuentro por los máximos exponentes del género, sosteniendo la idea de que "el cabaret es más necesario en tiempos de crisis", indicó Noralih Gago, una de sus organizadoras.

Si bien al inicio de la cuarentena el equipo que realiza la fiesta cabaretera pensó en no llevar adelante el encuentro debido a lo difícil que es llevar al streaming al cabaret, donde la presencia del público es tan importante, luego se planteó que había que realizarlo de todos modos.

"El cabaret sucedía entre guerras, posguerras, y entonces cómo no íbamos a hacer nuestro Fica en semejante crisis mundial, es necesario soltar la lengua", apuntó a Télam la actriz rosarina Gago, a cargo de la organización junto a Cristina Fridman y Marcelo Riva.

En tres noches con espectáculos en vivo desde la sala porteña del teatro Picadero, y otras grabadas, artistas nacionales e internacionales harán gala de su talento, siempre con el humor, la sátira, el music hall, el desparpajo y la crítica como protagonistas.

El público de todo el país y de diferentes partes del mundo podrá acceder al universo cabaretero que propone el Fica, encuentro creado con un objetivo claro: "recuperar ese espacio de humor contestatario que hemos tenido en la Argentina en el Instituto Di Tella, en el Parakultural y en el Café Concert, y darle uso con artistas tan formidables que tenemos", dijo.

Concha del Río, reconocido personaje que Noralih interpreta desde hace 20 años, será la encargada de presentar en vivo desde el Picadero la variada programación del encuentro, cuyas entradas pueden adquirirse a través de Alternativa Teatral.

En la primera gala de esta especial edición se podrá disfrutar de figuras como Alessia Desogus, Andrea Fiorino, Victoria Almeida, Pablo Palavecino, Ana Francis Mor, Marina Castillo, Nancy Gay y Julia Amore.

De la segunda gala formarán parte Astrid Hadad, Las Ramponi y Mónica Cabrera; y en la tercera y última noche se presentarán Raymi Guggiari, Sofía Guggiari, Gemma Ríos, Florencia Ubertalli, Miguel Tennina, Lágrimas celos y dudas y Yani Giovannetti.

Télam: ¿Cuáles fueron los desafíos que aparecieron en este festejo virtual?

Noralih Gago: Un montón, vidas de zoom (porque ya no son muchas horas), trabajamos mucho con cada artista poder llegar a un trabajo que pueda desarrollarse detrás de este vidrio (computadora, teléfono o cualquier pantalla). Hubo cosas muy interesantes para llegar al festival virtual. Tuvimos que crear algo nuevo para este lenguaje, porque ningún espectáculo de cabaret se hace sin público, sin improvisación. Había que evitarlo, había que adaptar eso a la virtualidad. También fue un desafío buscar que los materiales puedan entenderse en diferentes lugares sin perder identidad. Estamos probando, descubriendo este nuevo lenguaje.

T: ¿Dónde está puesto el foco este año?

NG: En permanecer, en resistir y en ver como se adapta el cabaret que es tan de un sitio distendido con un trago en la mano, a esto de estar a través de la pantalla, y me parece que vamos muy bien. En algún momento cuando arrancó el aislamiento pensamos que no se podía hacer cabaret de modo virtual, porque el cabaret es justamente la cuarta pared rota, es comunicación con la gente, con el público, decimos siempre que el espectáculo se termina de escribir ahí mismo con el público y todo eso a través de un vidrio nos resultaba casi imposible. Pero por otro lado, también nos planteamos todo el equipo de Fica que siempre nos hacemos necesarios en las grandes crisis. Entonces empezamos a trabajar y a contactarnos con las artistas y los artistas que ya estaban seleccionados.

T: ¿Qué destacarías de esta quinta edición?

NG: Vamos a hacer una mixtura, se podrán ver cosas en vivo y cosas grabadas también, pero todo el material artístico del festival va a ser un estreno, todo se hizo especialmente para el Fica, todo hecho para que el público lo pueda ver desde sus casas. Este año tenemos la oportunidad de que nos vean desde cualquier lugar del mundo y desde todas las regiones de nuestro país, que es lo que más me interesa.

T: '¿Cómo fue evolucionando el encuentro en estos años? ¿En qué aspecto creció más?

NG: Se fue consolidando, arrancamos sin saber qué iba a pasar, con mucha fuerza, hemos tenido ediciones más fuertes con respecto a los apoyos económicos. Siempre nos mantuvimos con la idea que el festival es necesario. Es un festival que está interesando mucho a nivel mundial.

T: ¿Cómo describirías el presente que atraviesa el género?

NG: Se nos da poca bola, yo creo, que sobre todo al humor, desde toda la vida se lo ha considerado un género menor y nunca entendí por qué. La verdad es que es bien difícil, y en el cabaret hay que saber mucho de todo como para atreverse. Los cabareteros y cabareteras somos por lo general autogestores, elegimos al menos nuestro vestuario, escribimos nuestros propios guiones, no sé porque se cataloga de género menor, o como decía Enrique Pinti "no es menor el género sino mayor el prejuicio de la crítica". El presente lo veo débil, creo que nos merecemos más cabaret en el mundo. (Télam)