La banda de reggae argentino Nonpalidece cumplió en septiembre pasado 25 años de existencia y sacó a luz su sexto disco de estudio, que está presentando este sábado a las 20 en el estadio de Obras con un show en vivo en el que el combo originario de Tigre tendrá como invitados a Mustafá Yoda, Pericos y Kapanga.

"Nos gustaría que venga una banda a patear el tablero y nos destrone a los clásicos como Pericos, Los Cafres, Dancing Mood o nosotros, que venimos de los 90, porque aunque hay bandas en todo el país no sentimos alguna con la fuerza para provocar un recambio en la escena", cuenta en charla con Télam en el bar Bilbo, el cantante, compositor principal y líder de Nonpa, Néstor Rajmalak, días antes del show que recobra las ceremonias de encuentro que canceló la pandemia.

"Es un show lleno de expectativas -agrega el cantante-, por varias razones: porque estamos presentando un disco nuevo con muy poco tiempo de haber estado girando en la calle y por llegar a Obras después del parate obligado de la pandemia, estamos con muchas ganas y ensayando a full".

Desde su primera presentación en formato cuarteto en el centro cultural Nave Cadmon, una vieja casona del Tigre con tres salas de ensayo y un living que oficiaba de bar, lugar para componer temas y escenario under, el grupo dejó cinco discos de estudio grabados ("Dread al control", 2000; "Nuevo Día", 2004; "Hagan correr la voz", 2006; "El fuego en nosotros", 2008; y "Activistas", 2013) más otros dos en vivo ("Nonpalidesenchufado" y "Living Memory"), antes de encarar este, que lleva por título "Nonpalidece" y fue compuesto y grabado en pandemia.

Télam: ¿Cómo ves este disco dentro de la historia de la banda?

Néstor Rajmalak: Es un disco que tiene características muy diferentes a como solíamos trabajar: se compuso y grabó en pandemia, trabajando las composiciones en forma remota, algo muy distinto a lo que hicimos siempre, que fue generar toda la situación musical en la sala tocando, probando, debatiendo.

T. ¿Y el nombre?

N.R.: Un poco viene de ahí, de esa resiliencia que experimentamos, de la capacidad de adaptación y poder trazar un objetivo que nos mantuviera conectados y positivos creativamente en medio de una situación que generó angustias y necesidades. Uno no le pone el nombre de la banda al sexto disco, lo habitual es al primero, pero en este caso tiene que ver con reivindicarnos, plantarnos y reencontrarnos, somos los mismos siete que grabamos el primer álbum, cumplimos 25 años laburando juntos y atravesamos la pandemia, que fue muy dura desde lo personal y lo laboral.

T: ¿Y cómo escuchan este Nonpalidece?

N.R.: Estamos superconformes con cómo suena, es un disco clásico, hacemos reggae clásico intentando que afloren nuestras propias vertientes dentro del género, buscando mostrar nuestra personalidad. El reggae tiene ciertos patrones, como los tiene la chacarera, pero también buscamos que las canciones puedan trascender el género, mucha gente nos sigue porque le gustan las canciones y no porque sean fanáticos del reggae y un poco va por ahí, nos gusta ser parte de la playlist de muchos pibes que escuchan de todo.

T: Se ve también una cuestión sonora potente.

N.R.: Sí, eso tiene que ver con dos "bochos" que tenemos, por un lado Adrián Pagliaro que viene trabajando con nosotros el audio de los shows desde hace 15 años y que funciona como ingeniero de grabación y productor de los registros, y, por otro, Marcelo Mascetti que se encargó de la mezcla. Entre ellos lograron hacer de este disco una pieza de audio sólida.

T.: En el disco tienen la colaboración del freestyler Stuart.

N.R.: Sí, lo invitamos, el rap y el reggae son amigos hace muchos años, no inventamos nada al respecto aunque parezca original que un freestyler cante con una banda de reggae, en Jamaica hay mucha música que tiene que ver con el hip hop. Demian Marley, uno de los hijos de Bob, tiene un estilo vocal más ligado al rap; lo que nos pareció importante en este caso fue tender un puente generacional con lo que significa la escena urbana.

T.: ¿Cómo ves al reggae argentino?

N.R.: Entre 2005 y 2011 tuvo mucho auge, fijate que durante nueve años tuvo un escenario alternativo en el Cosquín Rock. En la actualidad mermó un poco, se estancó un toque, aunque en líneas generales es un género que goza de buena salud. Igualmente, me gustaría que venga una banda a patear el tablero y nos destrone a los clásicos como Pericos, Los Cafres, Dancing Mood, Nonpa, que venimos de los 90.

T: Además mantuvieron cierta independencia.

N.R.: Sí, somos independientes a la fuerza, no es que el teléfono sonaba todo el tiempo y no lo atendíamos, un poco ante la falta de respuestas de la industria decidimos salir a buscar nosotros lo que queríamos, así se fueron dando determinados objetivos que nos fuimos planteando y pusimos la atención en eso.

T.: En el disco sigue presente esa cosa tan propia del reggae que es hablar de la situación actual y del mundo que uno quiere.

N.R.: Es un poco la raíz de este estilo, lo utilizamos como un canal de expresión, no partidario pero sí político. A veces se arman debates en las redes sociales cuando hacemos comentarios, algunos nos dicen "hablen de música no de política", pero somos seres políticos, para nosotros es super importante plantear ideas y debates a través de un proyecto musical y que esos debates se amplifiquen en nuestras redes y conecten a los pibes y los incite a discutir y pensar. (Télam)