Formada familiarmente por la música argentina y enlazada estéticamente con colegas locales como Jorge Fandermole, Mariana Baraj y Manu Sija, por citar unos pocos, la colombiana Marta Gómez asegura que el vínculo que tiene con Argentina “es realmente infinito, indestructible, fuerte y maravilloso”.

“Yo adoro a ese país: es mi patria, es mi segundo hogar, es el lugar que me llena, que me da... Desde antes de conocerlo ya me había regalado momentos infinitos con su música maravillosa, desde mi infancia oyendo a Carlos Gardel, desde mi adolescencia oyendo a Mercedes Sosa, a Charly García, a Fito Páez. Es muy fuerte el vínculo, su literatura maravillosa, su cine. Tengo un vínculo muy fuerte que ha ido creciendo con los años”, repasa la artista a Télam.

Y para certificar aún más ese lazo afectivo, inspirador y estético, Marta consigna: “Tengo grandes amigos, tengo una conexión muy poderosa que no la tengo con ningún otro país, yo creo que ni con Colombia tengo algo tan profundo, un vínculo tan intenso como el que siento por Argentina, por cada rincón, cada música, cada acorde. Es un país que amo profundamente”.

Para dar cuenta de semejante relación, Argentina fue elegida por Gómez -junto a Uruguay y Chile- para recibir el recital por streaming “Cuando todo pase” que asumirá en compañía del pianista Antonio Mazzei.

Télam: Por la mejora en la situación sanitaria en España, ¿pudiste volver a los escenarios allí?

Marta Gómez: Yo, desde mi ignorancia, desde donde entiendo, me parece que España ha manejado relativamente bien todo lo de la Covid, sobre todo ahora que ya han pasado unos meses. Acá los colegios, por ejemplo, han estado abiertos, lo cual es maravilloso para los niños que no podían ver a sus amigos en un año. Yo creo que esto, sobre todo cuidar la infancia es fundamental... y la cultura, aunque hay todavía muchas quejas por parte del sector cultural, yo creo que se ha abierto con cierto respeto. No ha habido ningún contagio, ni en los cines ni en los teatros. Yo particularmente he dado creo que dos conciertos pero más porque nos hemos volcado hacia lo digital y no se ha dado la oportunidad. Porque, claro, son conciertos de muchísimas menos personas, entonces no nos compensa todavía hacerlos pero sí he ido a varios conciertos, con mi hijo, con mi pareja y realmente es muy necesario. A mí lo que más me parece bonito cuando voy a los conciertos o de cuando la gente va a mis conciertos en esta nueva realidad con la mascarilla que tanto molesta.... y digo "mira qué hermoso", que nadie nos está obligando, que esto no es una necesidad vital y sin embargo aquí estamos. Y hacemos caso, y tenemos la mascarilla puesta el tiempo que haga falta, con tal de llenarnos el alma de canciones. Y esto me ha parecido maravilloso que la gente siga yendo y llene los teatros en la capacidad permitida y siguiendo todas las normas... Así que para mí ha sido maravilloso. (Télam)