El compositor y bandoneonista cordobés Luis Caruana lanzó su cuarto disco, "Suite del agua", una obra instrumental de cámara del litoral inspirada en el humedal del Delta del Paraná, que cuenta con la participación de Teresa Parodi recitando poesías de su autoría en cada pieza y con el destacado violín de Ramiro Gallo.

“El principal disparador fue mi frecuentación al Delta del Paraná y su maravilloso ecosistema; hace unos años comencé a pasar bastante tiempo a orillas de un arroyo y gradualmente se fue convirtiendo en mi lugar de residencia, esto se fue desplegando, paralelamente, en un mundo creativo relacionado con ese ambiente y poco a poco me encontré con melodías que brotaban del río y tenían el mismo espíritu y raíz. Fue ahí cuando decidí agruparlas en forma de Suite”, contó a Télam Luis Caruana.

En el trabajo que encara al frente de una formación integrada por Pablo Covacevich en guitarras, Maximiliano Waldman en cello, Quique Puoci en contrabajo, Leo Zandstra en viola, Rodrigo González en percusión, el músico se acerca a la vida de los isleros a través de diferentes músicas de la región.

Nostalgia y alegría conviven en ocho piezas en las que el agua fue fuente de inspiración: “El espíritu de esta obra es el agua y lo inherente a ella como hábitat que la rodea, la tiene como factor esencial; el agua es un disparador hacia varios lugares, y atraviesa tantos estados de ánimo como estados puede tener el río”, dijo el bandoneonista.

“Es una obra que nace del alma y la expectación, a orillas del río, a través de las estaciones. Hay nostalgia, euforia, vitalidad, ensimismamiento, soledad y comunidad”, agregó el músico nacido en Isla Verde (Córdoba), quien además es licenciado y profesor de composición y se desempeña también como director y arreglador.

En su largo trajinar, Caruana realizó giras por Europa, Marruecos, Canadá, México, Croacia, Mozambique, entre otros; y ofició como solista en la Operita “María de Buenos Aires” de Astor Piazzolla en gira por España,.

Ahora arremete con un trabajo que marca una bisagra en su camino ya que asume el desafío de ahondar en un género que admiraba pero que no frecuentaba como creador: "En mi carrera esta obra nueva supone una ventana de libertad hacia otras formas de expresión".

Télam: Si bien cada pieza es diferente y propone un viaje a distintas zonas del litoral, se escucha un concepto sonoro homogéneo. ¿Cómo fue ese trabajo?

Luis Caruana: Toda la obra es un viaje que intenta describir con sonidos aquello que se vive y se siente en las orillas del Paraná, tiene un concepto sonoro muy homogéneo y las ocho piezas están atravesadas por el mismo sentir que es la emoción de trabajar con esos sonidos. Fue un trabajo intenso de casi dos años, desde que salió la primera melodía, "Humedal", hasta tener el disco terminado.

T: ¿Pensás que esta Suite puede acercar al oyente a la música litoraleña y chamamecera, desde una búsqueda personal en la composición y en el entramado sonoro, con la guitarra como base pero también tomando las melodías en algunos pasajes?

LC: Está atravesada por todas mis influencias y amores dentro de la música popular y, también, por algunos conceptos académicos. Y sí, pienso que el acercamiento del oyente puede darse en varios sentidos. En realidad, pienso que la música es una sola: la buena música.

T: ¿Cómo fue el trabajo con grandes como Ramiro Gallo y Teresa Parodi?

LC: Me siento muy afortunado de haber trabajado con un gran equipo profesional y humano. En el caso de Teresa Parodi, cada vez que escucho su poesía y su voz en esta Suite, es un regalo de la vida que me sigue emocionando. Su participación fue generosa, luminosa y talentosa, nada nuevo viniendo de semejante artista. Además es la persona más indicada para prologar cada movimiento con sus palabras. Su poesía reúne el mismo material con el que está hecha ella, todo es muy genuino en su arte.

Con respecto a los demás artistas que participan en este disco y sus aportes, en el caso de Ramiro Gallo tuvo una intervención titánica al grabar todas las partes de violín, y lo hizo con un sabor litoraleño increíble y una infinita disposición. (Télam)