“Las cuñadas”, obra escrita por Florencia Naftulewicz y codirigida junto a Pilar Boyle, cuenta la historia de “dos mujeres de clases muy alta que viven por y para los mandatos que les fueron impuestos y ellas mismas defienden”, expresó la autora.

Protagonizada por Julia Galeano, Mercedes Moltedo y la propia Florencia Naftulewicz, la obra que reestrenará mañana Nün Teatro Bar es una comedia dramática, escrita en verso, que indaga en el mundo de una familia acomodada y en sus secretos, que terminan saliendo a la luz a su pesar.

La dramaturga y actriz, -responsable de piezas como “Devil” y “Teresa esta liebre”, que escribió junto a Jimena González Boyle- contó a Télam que le interesó contar "cómo la mirada externa puede perjudicar y hasta influenciar en nuestras decisiones”, y también mostrar la forma de vivir y pensar la vida de estas mujeres, más allá de su situación económica.

“Ellas viven en su propia burbuja, son arcaicas, antiguas, hasta machistas; son ellas las que se colocan en ese lugar, como si no se hubiesen enterado de los logros obtenidos por las mujeres en los últimos años”, enfatizó Naftulewicz.

Y, explicó: “No tienen interés en cambiarlo, todo lo contrario, están dispuestas a hacer cualquier cosa para mantener su situación. No quieren romper los paradigmas, desean sostenerlos. Creo que eso es lo fuerte hoy en día, ver mujeres con actitud machista”.

“Las cuñadas” se estrenó en 2019 y realizó pocas funciones debido a la situación que planteó la pandemia. Ahora vuelve a escena, transformada, y se presenta en la sala ubicada en Juan Ramírez de Velasco 419, cuyas entradas pueden adquirirse a través Alternativa Teatral.

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“Todas cambiamos, el mundo cambió, por ende, el material no es el mismo, nosotras no somos las mismas haciendo la obra y eso está buenísimo, creo que es la magia del teatro; es tan concreto y efímero que sucede y se adapta a todas las circunstancias. Cuando nos volvimos a encontrar en los ensayos nos dimos cuenta de que la obra mutó, encontramos nuevas situaciones, nuevos puntos de tensión, otra profundidad, nos animamos a probar cosas nuevas, a arriesgarnos más como actrices”, explicó la autora.

La trama ahonda en hasta dónde están dispuestas a llegar estas damas para preservar el buen nombre y la empresa familiar. Gynette y Gyselle son las señoras en cuestión; juntas convertirán su ritual semanal de belleza en un plan conspirativo que involucrará a la manicura y llegará mucho más lejos de lo que esperaban.

Télam: ¿"Las cuñadas" están atrapadas de algún modo para sostener una familia y un determinado status?

Florencia Naftulewicz: Sí, están atrapadas en su realidad pero la obra lo que plantea es que ellas no quieren salir de esa realidad; todo lo contrario, quieren cada vez ser más parte. La obra plantea un "choque de realidades" entre las cuñadas y la manicura, una mujer que trabaja haciendo la manicura y sesiones de "spa" a las cuñadas y a las mujeres del country. Ella necesita el trabajo, tiene una familia que mantener y no tiene nada que ver con la situación socio-económica de las cuñadas. No necesita demostrar ni “caretear” nada, es una mujer autentica y esto es lo que genera choques entre ellas. Las cuñadas necesitan seguir escondiendo un secreto familiar que tienen hace mucho tiempo, por eso se les ocurre un plan siniestro que involucra a la manicura para que esto continúe pero se les va de las manos. No hay víctimas ni victimarias, las tres mujeres de la obra terminan siendo responsables de lo que sucede. Las cuñadas son violentas con una actitud realmente desagradable y la manicura les redobla la apuesta.

T: ¿Cómo surge la idea de escribir esta historia que tiene como protagonistas a estas mujeres de clase alta sumergidas en ese universo plagado de mandatos sociales?

FN: Venía de escribir con Jimena González “Teresa esta liebre”, una obra que aborda la temática de la esquizofrenia, y “Devil”, una obra sobre mujeres atravesadas por la violencia. Me propuse investigar algo distinto, sobre todo un material que este más ligado a la comedia, a lo “liviano” pero sin dejar de contar mundos que cuenten con personajes que puedan llevar los puntos de tensión de la obra al límite. Los mandatos sociales atraviesan la obra por completo.

T: También habla de las exigencias que viven las mujeres para poder “seguir siendo parte" …

FN: Más allá de su situación económica, ellas pertenecen y son presas de una burbuja, en este caso es un country de clase alta, pero podría ser un pueblo. Hay miles de ejemplos de personas que tuvieron que irse de su lugar, de su círculo, ya sea su país, su ciudad, su pueblo hasta su familia para poder “ser” ellos o ellas mismas, porque a veces la mirada de los otros no te permite ser. "Pueblo chico infierno grande" podría ser una premisa de la obra, como si viviesen en una especie de panóptico donde se sabe cada movimiento que hacen. En este caso puntual pertenecen a un country donde el "status" es muy importante y ellas están decidas a hacer cualquier cosa para mantenerlo.

T: ¿Qué rol juega el humor?

JN: La obra es una comedia que está escrita en verso, eso también es un condimento para la comicidad. Me parece atractivo contar una historia que tiene una crítica social desde el humor, porque el público "entra" desde otro lado. No busco generar risa de los personajes, sino que el humor provenga de lo que hacen, no de lo que son. Además, está bueno reírnos, decir "esto lamentablemente existe, bueno mostrémoslo en el escenario para ver qué hacemos con esto".

T: ¿Qué te llevo a escribir en verso?

JN: Surgió como un impulso y fue un gran desafío sostenerlo durante el proceso de escritura. Ayuda mucho a la comicidad, la rima en estos personajes creo que es lo que genera humor. Pero la idea es que a medida que transcurre la obra el recurso quede en un segundo plano. (Télam)