Aún con sus disímiles impactos dentro y fuera del tango, Astor Piazzolla y Eduardo Rovira encarnan dos maneras de proyectar el género en un legado que el Quinteto Sónico considera parte de un movimiento más amplio pero tan poco visibilizado como palpable en el presente.

“Desde Sónico queremos mostrar que este período llamado tango vanguardia fue mucho más amplio que el genio (que lo fue) de una persona. Más bien fue un movimiento colectivo que tuvo a Piazzolla y Rovira como máximos exponentes”, postula el contrabajista Ariel Eberstein a Télam.

En ese sentido, el músico argentino que creó este conjunto hace seis años en Bruselas, agrega que “este disco muestra un período donde es muy notoria la influencia de ambos con el espíritu de la escena actual transitando por los bordes del género al igual que hoy lo hacen Diego Schissi, Julián Peralta, Ramiro Gallo, Martin Sued, Pablo Murgier, Agustín Guerrero y tantos otros”.

Télam: ¿Dónde residen las mayores diferencias entre ellos?

Ariel Eberstein: Además de sus personalidades tan disímiles, sus búsquedas- si bien paralelas- son muy diferentes. Rovira y su Octeto La Plata eran más proclives a las disonancias típicas de las vanguardias académicas del siglo 20 incluyendo el dodecafonismo y serialismo. Desde lo rítmico se atreve a romper con el 2x4 utilizando cambios abruptos de compases binarios y ternarios incluyendo también la polirritmia. La fórmula del Octeto Buenos Aires de Piazzolla, en cambio, se inspira en los grandes arreglos de jazz de la época como Mulligan y Kenton y suma las improvisaciones de la guitarra eléctrica que resultaron tan extrañas al género.

T: ¿Rovira y Piazzolla están más cerca o más lejos como autores o como arregladores?

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Stephen Meyer: Yo diría que ambos estaban increíblemente dotados tanto componiendo como arreglando, pero ambos estaban más interesados en sus propias composiciones. Como tal, se puede notar más distancia en sus composiciones que en los arreglos.

T: Al respecto ¿Qué leen y escuchan desde el Quinteto Sónico al abordar los arreglos de Rovira sobre tres obras de Piazzolla?

AE: Principalmente se escucha admiración de Rovira por Astor eligiendo aquellas que resultan fundantes en lo compositivo para el nuevo tango piazzolliano. Pero la aproximación roviriana a la música de Piazzolla, pese a la importancia que le daba, no es para nada sumisa y se anima a pensarla de una manera muy diferente.

T: ¿Pueden resumir brevemente qué cosas Rovira acentúa, omite o matiza en relación a “Nonino”, “Tango del Ángel” y “Melancólico Buenos Aires” de Piazzolla?

AE: Antes que nada hay que marcar que el Octeto La Plata fue utilizada por Rovira como laboratorio para desarrollar un tango moderno. Se podría decir que Rovira logra versiones alternativas que vanguardizan la innovación piazzolliana partiendo de la información básica de la pieza y le imprime su personalidad musical, tan disímil a la del autor. (Télam)