"Dido y Eneas", de Henry Purcell, con sus con 10 músicos en vivo y 45 cantantes en escena, se convertirá desde el jueves próximo en el porteño teatro Empire, en la primera ópera que se monta en tiempos de pandemia, un hecho que para su puestista y directora musical Silvana D'Onofrio implica "el deseo de compartir la emoción que la ópera genera tanto en quienes la producimos como en quienes la aprecian".

Durante una entrevista con Télam, D'Onofrio considera que haber planeado este espectáculo y llevarlo ahora a escena pese al frágil contexto sanitario "tiene que ver con la convicción de que el arte es necesario para sanar las almas y de que los artistas necesitamos volver a trabajar".

Con producción de Música en escena "Dido y Eneas" se estrenará el jueves a las 20.30 en el Empire (Av. Hipólito Yrigoyen 1934) y luego prevé otras siete funciones (viernes 16 y 23 y domingo 18, a las 20.30; y domingos 9,16, 23 y 30 de mayo, a las 16) con localidades a la venta en boletería.empire@gmail.com y Alternativa Teatral.

El elenco de la ópera lo integran, como Dido Elisa Calvo y Susana Palomeque, como Eneas: Juan Ignacio Suares y Germán Polon, como Belinda: Susana Palomeque y Laura Chisari; como Segunda dama: Melina Otero y Lorena Venegas; como Sórceres: Luis De Gyndelfelt y Claudio Rotella; como Bruja 1: Martina Gioiosa y Carolina Bejar; como Bruja 2: Mariángeles Notta y Patricia Salamueva; como Marinero: Matías Klemm y Pablo Cena; como El espíritu: María Laura Weiss.

Además, el aporte musical correrá por cuenta de la Orquesta de la Fundación Musizap y por el Coro de la compañía Música en escena.

Télam: ¿Cómo y por qué nace esta versión de "Dido y Eneas"?

Silvana D'Onofrio: Al terminar en 2019 la temporada de "La voz humana", de Francis Poulenc, sentí la necesidad de volver por tercera vez a este título con perspectiva de género. Es un material que amo profundamente. En el año 2003 egresé de la carrera de Dirección de orquesta dirigiendo está obra. Hoy casi 20 años después estoy en condiciones de ofrecer una lectura más profunda basada en la experiencia adquirida.

T: ¿Qué te atrae de la obra original?

SD'O: Sin dudas la extraordinaria belleza de la música y las enormes posibilidades estéticas de la obra que ofrece la posibilidad de múltiples abordajes, ya sea desde el barroco inglés o abordar a los personajes desde la identidad que les da Virgilio y desde allí traerlos a nuestros días. Purcell se basa en el capítulo cuarto de "La Eneida" de Virgilio. Muchas puestas deciden abordar la obra desde una estética inglesa equiparando a Dido con las reinas inglesas. Nosotros miramos a Dido en su contexto histórico original.

T: ¿Qué desafíos supone la pieza para vos como directora estética y musical?

SD'O: El primer desafío fue, para mí, no caer en la tentación de limitar la puesta a la historia de amor entre la reina Dido y el guerrero de Troya, sino ahondar en la controversia entre los deseos y los mandatos y la complejidad de las mujeres en el poder. Dido era acechada por los reinos vecinos gobernados por hombres que le ofrecían matrimonio a cambio de paz para su reino. Así mismo la reina de Cartago carga una historia de persecuciones por su condición de mujer.

T: ¿Este era un proyecto anterior a la pandemia? En tal caso ¿Temieron no poder llevarlo a cabo de manera presencial?

SD'O: Sí, de hecho habíamos comenzado a ensayar en marzo de 2020 y tuvimos que suspender. La verdad no tuvimos temor de no poder hacerlo. Tal vez lo más difícil fue no saber cuándo podríamos volver a encontrarnos para hacer música. El regreso a los ensayos, en noviembre de 2020 estuvo signado por la emoción. La música no se hace por Zoom.

T: ¿Cuán complicado ha sido cumplir con los protocolos sanitarios para ensayar y ahora estrenar la ópera?

SD'O: Fue cuestión de organizar las burbujas y ser muy estrictos en el cumplimiento. Cantar en los ensayos con el barbijo puesto fue una experiencia absolutamente nueva y compleja. También debo destacar que cada integrante de la compañía ha sido solidario, extremando los cuidados personales para que el único encuentro semanal no pusiera en riesgo a sus compañeros.

Tener solo un ensayo semanal también fue una estrategia de cuidado. (Télam)