La Ópera de Viena modificó su oferta cultural para poder recibir público como museo y sortear así las restricciones por el coronavirus que mantienen cerrados desde hace casi cuatro meses los teatros en Austria.

Aunque las actuales medidas sanitarias impiden que haya espectadores en las funciones (que se retransmiten por Internet o en la televisión pública), los responsables de la Ópera diseñaron una visita guiada gratuita durante los fines de semana, aprovechando que los museos sí pueden recibir público desde hace dos semanas.

La decisión no busca generar nuevos ingresos, ya que pese al brutal corte de ingresos, las finanzas del teatro están aseguradas de momento gracias a las ayudas estatales.

Aun así, los visitantes, que deben llevar un barbijo FFP2 todo el tiempo, pueden ofrecer un donativo a la salida. Los organizadores aseguran que durante el primer fin de semana de visitas guiadas, la Ópera recibió a más de 2.000 visitantes y recaudó casi 4.500 euros para distintos proyectos con niños y jóvenes.

Aunque la Ópera Estatal de Viena es hoy uno de los edificios más populares de la ciudad, su diseño fue muy criticado cuando se presentó originalmente, a mediados del siglo XIX. (Télam)