El filme documental "Babenco: alguém tem que ouvir o coracao e dizer: parou" (alguien tiene que oír el corazón y decir: paró) que recorre su trabajo pero, literalmente, filma su muerte y sus últimos momentos, se está exhibiendo en el Festival de Mar del Plata en la sección Panorama Nuevos Autores.

Aunque está dirigido por Bárbara Paz, actriz y mujer que vivió con Babenco sus últimos años, la película nace cuando el autor de "Pixote" toma la decisión de registrar sus últimos meses de vida al saber sabe que el destino es irreparable.

"Yo viví mi muerte, ahora todo lo que queda es hacer una película al respecto", cuenta Babenco en el filme, más allá de que ya atravesado esta circunstancia en su última ficción, "Mi amigo hindú" (2015), en la que Willen Dafoe personifica a un director de cine que seacerca a la muerte y está filmando su última película.

La relación de Babenco con la muerte es algo muy cercano a lo largo de su vida. En el documental cuenta que en 1985 y con 38 años, poco después de ser nominado a los Oscar como Mejor Director y Película por "El beso de la mujer araña", fue informado de un cáncer, y también que en pleno set de "Jugando en los campos del Señor" (1990), debió abandonar un fin de semana el rodaje en pleno Amazonas, volar a San Pablo, ser sometido a una intervención quirúrgica para la extracción de ganglios y volver el lunes siguiente a filmar en plena selva con 39 puntos sin que nadie lo supiera.

Es el propio Babenco, que falleció en San Pablo en julio de 2016, el que juega a propósito de esto en el filme, relatando que sus amigos ya no le creen cuando se interna o le diagnostican el fin de su vida por cuanto siempre sobrevive y sigue filmando, y escenas suyas con su mujer en salas de terapia intensiva de Brasil y Europa son atravesadas con total naturalidad y cierta ironía y gracia por el realizador.

La película tiene particular significado también porque aunque desarrolló toda su labor cinematográfica en Brasil, Héctor Babenco nació en Mar del Plata en 1946 y vivió en esta ciudad hasta los 18 años en el seno de una familia judía.

De hecho, en la primera función del filme, anoche, además de la realizadora y una hija suya, estaban dos hermanos del realizador.

El suceso que significó "Pixote" sobre un chico de la calle en Río de Janeiro en 1981, el posterior éxito de "El beso de la mujer araña" sobre el libro de Manuel Puig (cuatro nominaciones al Oscar y premio Mejor Actor para William Hurt) , y su estadía en Hollywood donde filmó con actores de la talla de Jack Nicholson y Meryll Streep en "El amor es un eterno vagabundo", marcaron una carrera cinematográfica de singular éxito.

La película, que tuvo su premiere en el Festival de Venecia, donde se alzó con un premio, es una indagación sobre el cine, muestra las últimas reflexiones de Héctor Babenco además de su cuerpo abatido por la enfermedad y en franco deterioro y recorre también con fragmentos de sus filmes y en su relato una trayectoria notable.

"Babenco: alguém tem que ouvir o coracao e dizer: parou" se puede ver en el Festival de Mar del Plata mañana a las 16 en su segunda proyección. (Télam)