"República Popular de la Boca", una miniserie de ocho capítulos en dos temporadas que retrata las distintas facetas artísticas y el pensamiento íntimo de los pobladores del mítico barrio porteño, tuvo su estreno nacional a través de la Televisión Pública Fueguina (TPF) la cadena de canales estatales de Tierra del Fuego que puede verse en vivo desde las ciudades de Ushuaia y Río Grande.

El trabajo producido por el Nudo colectivo audiovisual, un grupo de realizadores integrado por productores, fotógrafos, directores y guionistas, entre otras especialidades del rubro, será presentado en distintas señales del país, pero "una cuestión de cronogramas" hizo que su primera exhibición fuera en la provincia más austral del país.

"Ya se emitieron tres capítulos de la primera temporada y este viernes se emite el cuarto. A partir de marzo se verá en La Pampa y en otras provincias. Lo estrenamos en Tierra del Fuego por la predisposición y la apertura a contenidos nacionales que mostraron las autoridades de la TPF", explicó a Télam el director de la miniserie, Cristian Delicia.

"La Boca es uno de los destinos turísticos del país más difundidos en el mundo. Las postales del barrio recorren los aeropuertos de todas partes, en una mezcla de colores y personalidades únicas forjadas por el genio creativo de sus habitantes. Creemos que la cultura que allí habita puede despertar el interés de los telespectadores de todo el país", observó Delicia.

La serie se enfoca en el territorio boquense como "faro de las artes" que confluyeron a partir de la llegada al puerto de Buenos Aires de culturas tan diversas como la africana, la europea y la latinoamericana, entre otras.

Un equipo de filmación recorrió la zona durante cinco años, tomando nota de esa especie de poción mágica y de coctelera artística que convirtió al lugar en un polo cultural de alcance mundial, habitado, según los realizadores, por "un mundo mitológico del arte y la supervivencia".

Aunque el marco de ese viaje son los barcos abandonados en el Riachuelo, los conventillos antiquísimos, algunos de más de ciento cincuenta años y las construcciones recubiertas de chapa siempre pintadas en colores, el audiovisual no se aleja del objetivo central, consistente en documentar el desarrollo de los distintos tipos de arte del lugar.

Es por eso que cada capítulo se focaliza en una disciplina artística en particular, y la aborda desde sus orígenes hasta su presente, con especial énfasis en los personajes que aún la mantienen viva.

Así, la serie recuerda que en este barrio portuario llegaron a convivir once teatros, la mayoría de ellos situados en la avenida Brown, mientras que se aborda la actualidad de las tres salas sobrevivientes con los testimonios del director uruguayo Adhemar Bianchi, Juan Keihayan, quien salvaguardó la integridad edilicia de uno de los teatros, y Gustavo Gabriel, un actor transformista, considerado el primero en la zona.

El capítulo dedicado a la música se asoma a los tres géneros más característicos del barrio en la actualidad, dos de ellos históricos -el candombe y el tango- y uno de más reciente raigambre, el hip hop. Allí conviven los testimonios del historiador Osvaldo Bayer, padrino del Festival de Tango de La Boca, y el de Pedro Peligro, referente de la cultura Hip Hop de los noventa, además del de Facundo Radice, cantor principal de la Orquesta La Vidú.

Por su parte otro capítulo de la miniserie se dedica al mundo de los títeres, a partir de la creación del Festival de Títeres al Sur, donde importantes compañías de títeres del mundo buscan estrenar sus obras, y allí se refleja el trabajo de grupos como Títeres de Catalinas y la labor de artistas como Inés Pasik, nacida en Bosnia y desarrolladora de su propia técnica: los títeres corporales.

La primera temporada de la miniserie cierra con un capítulo sobre los carnavales, y la segunda se reserva espacios para la fotografía, la pintura, el muralismo y la escultura.

Según datos de la Oficina de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, el barrio de La Boca es visitado anualmente por 2 millones de personas que llegan de todas partes del mundo. (Télam)