(Por Martín Olavarría) "M3GAN", la nueva película de los reconocidos productores de cine de terror James Wan y Jason Blum que se estrena mañana en cines con una trama centrada en una muñeca realista que empieza a cobrar vida propia, tiene el potencial de convertirse en la nueva franquicia de los dos mayores responsables del éxito comercial del género, luego de que la secuela de la cinta fuera confirmada tras el auge que generó su debut.

El largometraje reúne elementos que serán apreciados por entusiastas del género, como el de la distopía tecnológica al estilo de "Black Mirror", el tratamiento humorístico de la temática de ciencia ficción y muy logrados efectos visuales y desarrollo de producción.

Ya con secuela confirmada a partir del éxito en la taquilla estadounidense, donde se lanzó hace diez días y acumuló 95 millones de dólares que multiplicaron los 12 millones de presupuesto, la elaborada producción de ciencia ficción aborda temáticas distópicas relativas al futuro cercano de la tecnología y sus lados negativos, y toca tópicos ampliamente abordados en el género como los peligros de la inteligencia artificial y la autoconciencia de los robots.

La película surge de una idea de Wan, creador, productor, guionista y director australiano de las millonarias franquicias de "El juego del miedo", "Insidious", "El conjuro" y del universo cinematográfico en que derivó esta última ("Annabelle" y "La monja"), que cerró un contrato hace dos meses para que su productora Atomic Monster colabore con Blumhouse, firma fundada por Blum, que produjo "Whiplash: música y obsesión", "El infiltrado del KKKlan", "¡Huye!", "Actividad paranormal", "Spit" y la nueva trilogía de "Halloween".

La historia narra la desgracia de Cady, una niña de 9 años interpretada por Violet McGraw, quien luego de quedar huérfana debe mudarse con su tía Gemma, una experta en robótica que trabaja en una empresa de juguetes de alta tecnología para la que está desarrollando un prototipo que, de lanzarse al mercado, cambiará para siempre el paradigma de esa industria.

El rol protagónico de Gemma es encarado por la estadounidense Allison Williams, que se hizo conocida en la serie de HBO "Girls" e hizo un paso hacia el cine de terror en el que parece haber encontrado su lugar desde sus actuaciones en la aclamada "¡Huye!" (2017), del ganador del Oscar Jordan Peele, y "The Perfection" (2018).

Los productores optaron por el neozelandés Gerard Johnstone para la dirección del proyecto, por considerar que la aproximación humorística dentro del género de terror que el cineasta había desarrollado en su ópera prima, "Housebound" (2014), coincidiría con el estilo de comedia negra que le querían imprimir a este largometraje de ciencia ficción.

Las complicaciones en la trama del filme comienzan con el oneroso precio de venta al público del modelo en el que Gemma trabaja, lo que deja su lanzamiento en pausa hasta que Cady, tras ver otro robot diseñado anteriormente, le dice a su tía que si tuviera ese juguete no necesitaría ningún otro por el resto de su vida.

Esto impulsa a la científica a avanzar con su prototipo de "Model 3 Generative Android" (M3GAN) para incorporar mayores nociones de inteligencia artificial que conviertan a la muñeca de un metro de altura en la compañía ideal, ya que está programada para entretener, proteger y educar todo el día al niño al que esté vinculada.

Sin mucha destreza para ocupar un rol maternal y bajo presión en su trabajo para presentar un nuevo producto, Gemma decide unir su prototipo de M3GAN con Cady en un intento de solucionar ambos problemas, ya que el robot adquiere mejores funciones tras compartir tiempo con la niña y poder aprender sobre ella y su entorno, lo que hará mejorar el producto de cara a su pronto lanzamiento oficial.

Sin embargo, M3GAN recibe la directiva de proteger a Cady y es programada para desarrollar autoconciencia, lo que la convierte en hostil hacia cualquiera que se interponga entre ella y la niña, que, a su vez, desarrolla una dependencia creciente hacia su muñeca.

En cuanto a los antecedentes que pudieron influir en la película, hay varias similitudes con la remake de "Chucky" estrenada en 2019, "El muñeco diabólico", que muestra las complicaciones derivadas de una línea de muñecos autoconscientes con alta tecnología diseñados para ser los compañeros de vida de sus dueños y aprender de su entorno vía inteligencia artificial.

De hecho, la semana pasada, Wan dijo que "tiene una idea de hacia dónde irían próximas secuelas" y Johnstone expresó su interés en que haya un crossover entre "M3GAN" y "El muñeco maldito".

Otra referencia y homenaje de cierta escena de acción de "M3GAN" abarca una famosa secuencia desarrollada por James Cameron a mediados de los ochenta en "Terminator" y por Richard Stanley en su distópica "Hardware", de 1990.

También muchas de las temáticas aludidas en "M3GAN" traen reminiscencias a la serie antológica de escenarios distópicos "Black Mirror", una de las principales referencias en este terreno, concretamente el episodio "Rachel, Jack and Ashley Too", en el que una estrella de pop interpretada por Miley Cyrus se presta a que fabriquen un robot basado en su personalidad, que será usado por una niña que acaba de perder a su madre y se aferra a la muñeca para contención emocional.

Para dar vida a M3GAN, la producción elaboró una marioneta con tecnología animatrónica que fue utilizada para los diálogos y primeros planos de la muñeca, mientras que había otro prototipo usado para otras escenas y un traje para secuencias de acción en las que entró en acción la actriz Amie Donald, que usó una máscara que luego fue sincronizada con la versión computarizada de M3GAN.

En el caso del desarrollo físico de la muñeca, se recurrió en posproducción a efectos visuales elaborados por el estudio neozelandés Weta Digital, fundado por el cineasta Peter Jackson para producir los efectos especiales de sus películas, que ganó premios Oscar por cada una de las entregas de la trilogía de "El Señor de los Anillos" y "King Kong".

El guion del proyecto fue desarrollado por Akela Cooper, que escribió "Maligno" (2021), realizada por Wan, y la producción es el primer fruto de la nueva colaboración entre el australiano y Blum, que tienen prioridad con Universal Pictures a la hora de ubicar sus películas. (Télam)