La actriz, cantante y bailarina Josephine Baker será la primera mujer negra que será ingresada al Panteón francés, una suerte de museo en donde descansan los restos de las máximas personalidades de ese país que contribuyeron a la construcción de la República desde la revolución de 1789.

Así lo informó el diario local Le Parisien, que señala que el ingreso, previsto para una ceremonia que se realizará el 30 de noviembre, fue finalmente aceptado por el presidente Emmanuel Macron, tras recibir un petitorio formal con casi 40.000 adhesiones.

De esa manera, la figura del music-hall nacida en Estados Unidos pero radicada desde muy joven en Francia, y fallecida hace 46 años, será la primera negra y la sexta mujer cuyos restos serán depositados en el templo en donde se encuentran los nombres más relevantes en la historia del país europeo.

“Josephine Baker encarna todo aquello que necesitamos en estos momentos, es decir, lo que nos puede unir. Ella es la prueba de que en la República francesa, todo es posible. Que existe la igualdad de oportunidades. Y que, además de los derechos, tenemos también deberes”, dijo Laurent Kupferman, quien inició la campaña.

Además de definir su ingreso al Panteón como "un mensaje muy fuerte de universalismo", remarcó que "simboliza la imagen de una Francia que no es racista, contrariamente a lo que dicen algunos grupúsculos mediáticos".

Baker nació en 1906 en Saint Louis, Missouri, en una familia negra y pobre, en tiempos de segregación, por lo que en los años `20 decidió mudarse a París, en donde desarrolló una carrera de proyección internacional.

En 1937 obtuvo su ciudadanía francesa y hasta se alistó en la Resistencia en plena Segunda Guerra Mundial, lo que le valió una condecoración de la Legión de Honor.

A lo largo de su vida, Baker fue una activista de los derechos civiles y un "ícono libre, bisexual y masón", según palabras de Jannifer Guesdon, otra de las impulsoras de este reconocimiento.

(Télam)