Como ocurre con los grandes acontecimientos de la humanidad, millones de personas recuerdan aún cómo se enteraron del asesinato de John Lennon y de qué manera los impactó la noticia.

A pedido de Télam, artista de distintas edades y estilos musicales compartieron las sensaciones que los atravesaron aquel diciembre de 1980.

PIL: "Me enteré de la muerte de Lennon a través de un noticiero de TV. No podía creerlo, al igual que me pasó con la reciente muerte de Maradona, porque uno cree que son inmortales. En ese momento, yo estaba muy metido en el punk pero, a pesar de esa coraza, lloré por dentro. Creo que Lennon, Chaplin y Maradona son las tres personalidades del espectáculo más importantes del siglo XX, sea cine, deporte o música".

ALEJANDRO LERNER: "Lennon es identidad. Para muchos seres humanos del planeta, Los Beatles fueron mucho más que una banda de música. Fueron y son parte de nuestra identidad. En esa identidad tenías la parte talentosa, afable, simpática y proactiva de McCartney. Estaba la parte contrastante de Lennon con su visión más ácida, más irónica, pero también más desprejuiciada y descontracturada, y la combinación de esos dos cerebros dieron como resultado eso, sumado al color que le sumaron George y Ringo. Pero Lennon tenía algo distinto, era un `working class hero´, tenía conciencia social, tenía conciencia revolucionaria. Era un tipo que quería hacer algo distinto. No quería ser un producto empacado y eso a mí también me dio una imagen de identidad y creo que me ha servido a lo largo de mi carrera para no permitir que los demás no hagan de mí algo que no quiero ser. Eso es ser honesto. Esa es la palabra que creo que identifica a Lennon; era la honestidad. Por otro lado, la magia de las melodías de Lennon, con acordes que parecen tan simples y, por otro lado, son sutiles y sofisticados, como en `Julia´ o `I`m the Walrus´. Cuando Lennon toca el piano con esa inocencia, algo te toca el corazón, y eso muy pocas personas lo pueden lograr. Así que gracias John por todo lo que nos has dado".

JUANCHI BALEIRÓN: "En el año `80, mi familia estaba volviendo a Buenos Aires desde Comodoro Rivadavia, en donde vivíamos desde hacía dos años porque mi papá había sido destinado allá por su laburo. Tenía 15 años y era una época linda, dulce, por reencontrarme con mis compañeros de secundaria y, al toque, el martillazo en la cabeza que significó la muerte de Lennon. Yo siempre fui muy beatlero, así que fue súper doloroso, esas muertes de alguien que uno no conoce pero quiere. Además fue un año tremendo porque había sacado su disco y al toque lo matan. Fue un sopapo inesperado. Una locura pensar en un asesinato, con toda esa información que llegaba en cuentagotas. Un día tristísimo y creo que me pongo más triste con el paso del tiempo, cada vez que aparece algún recuerdo. Seguramente en estos días caerá alguna lágrima".

RICARDO SOULÉ: "Me enteré de la muerte de Lennon la misma mañana. Estábamos en Ranelagh. Grace, mi esposa, había salido a hacer unas compras y cuando volvió me dijo que Lennon había muerto. No lo podía creer. Era algo inconcebible para mí. Primero, que hubiera muerto, y segundo, que lo hubieran asesinado. Esa me parecía una cosa imposible que sucediera. Luego, a través de los años, comprendí que en realidad no era tan raro que un hombre como Lennon hubiera muerto asesinado por la incomprensión, por todo este desasosiego que vive desde hace tiempo la sociedad y que tiene preferencia por víctimas como Lennon, Martin Luther King o Gandhi". (Télam)