El cineasta francés Jean-Marie Straub, quien desarrolló mayormente su trabajo en Alemania e Italia en las décadas de 1970 y 1980, falleció el lunes en Rolle, Lausana, Suiza, a los 89 años, luego de haber realizado junto a su esposa Danièle Huillet más de 20 películas entre cortos y largometrajes, casi siempre exhibidos en cineclubes o ciclos especializados, dado su estilo en exceso intelectualizado y riguroso.

Su filme “Chronik der Anna Magdalena Bach” (1968) fue redescubierto en el Bafici 2009, aunque ya había sido proyectado en Buenos Aires a fines de la década de 1970 gracias al Cineclub Jaén, en el barrio de Villa Crespo, que burlaba la censura de la dictadura cívico-militar y daba a conocer a directores como Alexander Kluge, Wim Wenders, Werner Herzog y Rainer Werner Fassbinder antes de que fueran descubiertos por los exhibidores comerciales.

Amigo personal de François Truffaut, Straub estuvo vinculado al cine francés entre 1954 y 1958, cuando fue asistente de directores como Robert Bresson, Abel Gance, Jean Renoir y Jacques Rivette. Conoció a su esposa en 1954, se casó con ella en 1959 y desde entonces fueron prácticamente una marca de fábrica, ya que realizaron juntos sus películas, hasta el fallecimiento de Huillet en 2006.

Su primer título fue “Machorka-Muff” (1963), cortometraje de 18 minutos adaptado de un relato de Heinrich Böll, el mismo escritor que les cedió los derechos para “Nicht Versohnt Oder es Hilft nur Gewarlt wo Gewalt Herrschet” (No reconciliados), su primer largo, rodado en 1965 entre las entonces Alemania Federal y República Democrática Alemana.

Desde su viudez, Straub vivía entre Roma y París, y las cuatro cajas de DVD editadas en España con sus películas más importantes, basadas todas en textos literarios ajenos, son apreciadas como un tesoro por los coleccionistas. (Télam)