(Por Sergio Arboleya) Las prominentes figuras del cantante Jairo, el guitarrista Juan Falú y el pianista clásico Horacio Lavandera compartirán un atractivo e inusual espacio en la apertura sabatina del 63ro. Festival Nacional de Folclore de Cosquín, donde recorrerán obra de Athahualpa Yupanqui y Nenette Pepin, saludarán el centenario de Eduardo Falú y celebrarán medio siglo de trayectoria del vocalista.

“Creo que lo que haremos va a ser muy diferente a lo que se hace normalmente en Cosquín y trataremos de aportar algo distinto para un público que no puede ser tomado a la ligera, que está predispuesto a escuchar”, resalta Jairo durante una entrevista con Télam.

El artista, una voz notable, dúctil y vigente con 50 años de camino, añade que “va a ser muy fuerte compartir nuevamente con Juan Falú, que es un artista de esos extraordinarios, y juntos proponer una suerte de introducción de Horacio Lavandera al folclore”.

El pianista Lavandera, reconocido y laureado en el universo clásico, asume en diálogo con esta agencia: “Llegar a Cosquín es toda una novedad que por supuesto me genera grandes expectativas”.

“Me motiva que la apertura del Festival sea la oportunidad propicia para interpretar obras de Atahualpa Yupanqui y presentar otras de su compañera Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick (cuyo apodo era Nenette Pepin y también firmaba como co-autora bajo el seudónimo de Pablo del Cerro) a las que llegué a partir de que desde hace unos dos años estoy rehaciendo mi repertorio incorporando música de compositoras”, se explaya el músico.

Para Lavandera, es evidente el aporte de Nenette al universo yupanquiano porque, consigna, “está claro que la formación académica de ella le pudo dar refinamiento a la música de Yupanqui, logrando un nivel de sofisticación en su música, donde hay un punto más de elegancia en las frases y también en el del final de la forma”.

Juan Falú, una de las guitarras más importantes e influyentes de la música argentina, apunta que este encuentro surgido de una invitación del intérprete “va a ser una cosa linda de acuerdo a como está planteado porque con Jairo se da un tejido entre el canto y la guitarra qué es un verdadero diálogo y Lavandera es un extraordinario pianista que tiene ese interés y ese deseo de adentrarse en el lenguaje de su tierra y lo vamos a acompañar”.

“Me parece que es la oportunidad de un regreso que muestre el verdadero vínculo que tengo con el Festival, porque lo respeto mucho a Cosquín”, considera el artista tucumano sobre esta confluencia de intérpretes.

Con una polémica pública en 2014 (justamente en otro homenaje a su tío junto a Liliana Herrero) y tras una fugaz vuelta en 2016, Falú señala a Télam: “Aquel fue un regreso poco difundido, no sé por qué. Pero me parece que este es el momento de restablecer ese vínculo necesario con Cosquín, un lugar que respeto por la búsqueda del público que va en busca de reforzar un sentido de identidad en el marco de un encuentro que se vive en las calles y trasciende al escenario”.

La reunión Jairo-Falú-Lavandera será parte de una noche inaugural donde –en una grilla aún con algunas indefiniciones- también se anuncia a Juan Fuentes, Yamila Cafrune, Por Siempre Tucu y El Indio Lucio Rojas, entre otras atracciones.

Consultado acerca del carácter de esta propuesta que lo reúne con Falú y Lavandera, el cantante confiesa que le “encanta la idea de hacer ese tipo de cosas porque no se trata de hacer fusión sino que se trata de hacer música”: “Es decir, hacemos las canciones que nos gustan, canciones que creemos susceptibles de ser interpretada por los tres y que salen como bombas, son una cosa fantástica que generan una inspiración muy fuerte”.

“Va a ser una sorpresa muy grande para la gente por poder escuchar por primera vez a una figura como Lavandera que toca como los dioses y revivir lo que cada tanto hacemos con Juan pero que siempre es diferente porque él es un improvisador, un gran maestro y un gran tipo que es capaz de brillar él y hacer brillar a todos los que están alrededor”, arriesga Jairo sobre el cruce, generado a partir de una idea del propio Festival.

Télam: El hecho de que seas el núcleo de este encuentro para la velada de apertura del Festival viene a sintetizar un tránsito de más de medio siglo donde compartiste con artistas diversos y siempre con la misma excelencia y pasión…

Jairo: Es que si no es así, si no tenés el entusiasmo y la pasión, la cosa no funciona. Obvio que si de repente empezás a perder facultades físicas, bueno, ¿qué vas a hacer? Pero yo estoy bien, canto en la misma tesitura desde siempre, no he tenido que bajar ni una tonalidad a ninguna de mis canciones desde hace 53 años y cada vez me gusta más cantar, es como respirar para mí.

T: ¿El poder mantenerte en esa tesitura vocal es un don? ¿Además estudiás y te cuidas mucho la garganta?

J: Bueno, un poco de cada cosa. Para mí el don es el de todos los artistas y sobre eso hay una frase muy buena que leí hace muchos años en un prólogo de un libro de cuentos de Truman Capote que me llamó la atención y que me quedó grabada, donde dice que “el de los artistas, cualquiera sea la disciplina, es un don pero que Dios te da ese don y al mismo tiempo te de un látigo para autofustigarte”, y me pareció bárbaro.

Pero en mi caso como cantante es un don, pero tampoco me canso de agradecer que cuando yo tenía 15 años empecé a estudiar canto con una profesora que me enseñó toda la técnica vocal y eso me ha permitido sobrellevar la vida del cantante sin demasiado esfuerzo. (Télam)