El canal Film&Arts estrena hoy "Teatro en Casa", una serie de piezas escénicas cortas dirigidas por las dramaturgas y actrices Paula y María Marull, quienes además escribieron cinco de los diez episodios que se enmarcan en el formato de "microteatro" filmado para televisión.

La señal de cable presenta para América Latina un formato híbrido entre teatro y TV que busca "recrear toda la atención, la emoción y la magia del teatro de manera condensada", indicaron voceros de ese canal.

Los episodios -cinco escritos por la española Titania Campuzano y cinco por las hermanas Marull- se transmitirán en el canal lineal de Film&Arts hoy a las 20.30, en tanto que desde ese horario y por 48 horas estarán también disponibles en el canal de YouTube de la señal.

El elenco está conformado por William Prociuk, Paula Ginszpan, Mara Bestelli y Héctor Díaz, además de la aparición en una de las obras de Paula Marull, quien, en una entrevista con Télam, destacó que la propuesta generó "entusiasmo" en el dúo conformado con su hermana, al tiempo que representó "un desafío" porque nunca habían escrito en formato corto.

Télam: Ustedes se dedican hace bastante al teatro pero ¿Cómo surgió el formato de filmarlo?

Paula Marull: Nos convocó una de las productoras y, por la pandemia, con María habíamos tenido algunas experiencias el último año con teatro filmado en el teatro San Martín y en el Cervantes. Entonces, nos entusiasmó la propuesta, sabiendo que íbamos a ser una parte del proyecto y que iba a haber también gente que venía de lo audiovisual y que las cuestiones técnicas no iban a recaer en nosotras.

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T: ¿Fue un desafío escribir en formato breve?

PM: Sí, porque nunca habíamos escrito obras breves y la propuesta era generar material de 5 a 15 minutos. Nos entusiasmó porque implicó entender por dónde había que encarar los materiales para que fueran efectivos, porque tenían que tener un remate y en poco tiempo había que generar un universo. También fue un proyecto en el que pudimos tener mucha libertad y la productora confió mucho en nuestra mirada y experiencia en el teatro.

T: ¿Hubo una propuesta estética determinada?

PM: Sí, que fuese teatro filmado y que se viera que es teatro, que se notara. Hubo libertad para que convocáramos a los actores y gente que viene del teatro con la que ya habíamos trabajado, de rubros como iluminación, vestuario y escenografía.

T: ¿Rodaron simultáneamente con dos o tres cámaras?

PM: Sí, con tres. Y el proceso de gestación de los materiales fue bien teatral. Tuvo lo mejor de lo audiovisual y lo mejor del teatro, es decir, el proceso de ensayo al que pudimos dedicarnos un montón de días, que es distinto de TV y cine, menos intensivo en esa cuestión.

T: ¿Se filmó de corrido y sin cortes ni montaje?

PM: Sí, con pasadas completas: no cortábamos. Desde la dirección, era importante que los actores pudieran tener el recorrido total como si estuviésemos en el teatro, algo que hace la diferencia, sobre todo en el espesor emocional que tiene el actor; cuando actuás no es lo mismo estar cortando, empezar por el final y seguir por el principio.

T: Es entonces una especie de híbrido entre audiovisual y teatro pero mucho más volcado a lo teatral.

PM: Claro, es teatro filmado con la ventaja de saber que lo íbamos a filmar y con especialistas.

T: ¿Tuvieron dirección de fotografía?

PM: Sí, pudimos usar la cámara en el buen sentido, para llegar adonde uno llega desde la butaca.

T: En términos de realización, ¿el sonido se manejó con micrófonos fuera de cuadro como en cine o los intérpretes llevaban cada cual su micrófono?

PM: Los actores estaban microfoneados.

T: ¿Creés que la iniciativa de filmar teatro tiene que ver con la dificultad de los formatos tradicionales hoy en día para adaptarse a la manera en que los espectadores consumen arte actualmente? ¿Se resignaron a que el público esté más en las pantallas antes que en el teatro y tienen que salir a buscarlo o, en realidad, el público de teatro ya es uno y lo que buscan con esto es seducir hacia el teatro a quienes no lo frecuentan?

PM: Es una manera de llevar el teatro a gente que quizá no va a ir a un teatro, ya sea por la pandemia o porque vive en un lugar donde no hay teatro o porque no tiene tiempo.

T: ¿Por eso también el formato breve?

PM: Sí, suma a eso. En 15 minutos viste una obra, indagaste en un universo.

T: Como en un cortometraje.

PM: Exacto. Algo condensado, que por supuesto no reemplaza al teatro pero es una forma de seducir, de acercar al teatro. Porque es breve y es fácil: haces click y lo ves, no hay que tener mucho tiempo ni mucha logística.

T: ¿Esa noción tiene que ver con que a los públicos centenial y milenial hoy en día quizá les parece demasiado largo estar dos horas viendo algo y precisan no prestar atención demasiado tiempo para poder seguir dedicándose a Instagram y esas cosas?

PM: Creo que los jóvenes igual van al teatro pero esto tiene la ventaja de lo breve y lo accesible.

T: ¿Sobre qué temáticas les interesa escribir generalmente? ¿Son los episodios escritos por ustedes un buen muestreo de las inquietudes artísticas que tienen o se guardaron lo más personal para un público más esmerado que las vaya a ver al teatro?

PM: No nos guardamos nada. Y tenemos una manera de trabajar bastante artesanal. Nos es inevitable escribir sobre lo que nos convoca en cada momento. El humor nos gusta y no podemos escribir sin él pero no significa que me defina como una comediante; el humor está en todos lados y es una manera de ver la vida. En general, escribimos historias simples sobre gente sencilla que tiene sus sensibilidades, y siempre aparece el humor. (Télam)