Eterna Inocencia, grupo nacido en la localidad bonaerense de Quilmes en 1995, se reencontrará con su público en un concierto que dará el viernes próximo en el teatro Flores, donde presentará su noveno disco, “No bien abran las flores”, grabado en pandemia y en el que expande su universo sonoro

“La apertura de flores representa un renacer, y siento que de algún modo es por lo que estamos atravesando”, cuenta Guille Mármol, cantante y letrista de la banda, acerca de su flamante trabajo que llevará a la formación a tocar por varios puntos de Argentina, Chile y México.

En el recital que dará a las 19 en avenida Rivadavia 7806, Eterna Inocencia hará, además, un repaso por su canciones más conocidas.

En “No bien abran las flores” se escuchan elementos del post punk y la música gótica, a partir de influencias de bandas como Joy Division, New Order, The Smiths y The Cure, que marcaron la musicalidad de este grupo, particularmente de Mármol y guitarrista Roy Ota, los miembros más longevos de Eterna Inocencia.

El álbum -que incluye una colaboración con Marina Fages en el tema que le da nombre- marca un paso evolutivo de estos precursores del hardcore-punk en Argentina.

“La música de 'No bien abran las flores' apela a un sentimiento de melancolía, de nostalgia. Y a su vez también de esperanza, superación, fuerza. Entiendo que esto pasa porque parte del disco se compuso en tiempos de pandemia y gran incertidumbre y ahí, cómo había ocurrido en otras ocasiones, el grupo se convirtió en nuestro refugio”, define Roy Ota.

Preparados a sumar las nuevas canciones en un copioso repertorio integrado por clásicos del under, la banda atraviesa este renacer esperando con emoción cada reencuentro con su dedicado público.




(Télam)