El Teatro Argentino continúa su temporada artística con un concierto de sinfonías de Alexsander Scriabin, que se realizará el jueves 17 y el sábado 19 en el foyer del primer piso de este Centro Provincial de las Artes, con entradas gratuitas, informó el Instituto Cultural bonaerense.

Esas funciones integran el Ciclo “Primavera 2022”, enmarcado en el Programa “Las Cuatro Estaciones-Cultura del Abrazo”.

Diego Censabella será el director invitado y el programa estará conformado por la Sinfonía N° 4, en Do mayor, “El poema del éxtasis”, Op. 54, de Alexander Scriabin y el Concierto para violín en re menor, Op. 47, de Jean Sibelius (con la participación como solista de Nicolás Favero).

De esta manera tendrá continuidad el ciclo integral de sinfonías de Scriabin, que el Teatro Argentino viene presentando este año para homenajear al compositor ruso en el 150° aniversario de su nacimiento.

Las entradas gratuitas, con reserva online, se podrán obtener a partir de mañana a las 12, a través del link publicado en la Web y en las redes sociales del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y el Teatro Argentino.

Jean Sibelius (1865-1957), máximo exponente de la música finlandesa, completó su único Concierto para violín en 1903. La primera audición tuvo lugar en Helsinki al año siguiente. Pese a resistencias iniciales, la obra acabó transformándose en una de las más populares de este compositor. Consta de tres movimientos: Allegro moderato-Adagio di molto-Allegro, ma non tanto. Tiene la sonoridad profunda pero no grandilocuente que caracteriza al autor y exige un solista virtuoso que sea capaz de afrontar complejos desafíos técnicos.

La cuarta sinfonía de Scriabin (1872-1915) fue escrita entre 1905 y 1908 y estrenada este último año en Nueva York. La pieza no presenta movimientos separados sino que debe ser interpretada de modo ininterrumpido. Modest Altschuler, quien la dirigió en la jornada del estreno, reveló que -aunque no está incluido en la partitura- la obra tiene un programa consistente en tres secciones que Scriabin denominó sucesivamente “su alma en la orgía del amor”, “la realización de un fantástico sueño” y “la gloria de su propio arte”. (Télam)