El conjunto vocal rosarino Cuarteto Karê apuesta con su reciente cuarto disco “Yuyay” a hacer su contribución para “volver a poner a los grupos vocales en el centro de la escena como lo fue durante los 60, 70 y principio de los 80”, señala Julián Cerdán, integrante de la agrupación.

“Creo que el elemento más importante que aportamos es la continuidad de una estética forjada hace varias décadas, pero que es parte fundamental de la música de nuestro país”, señala Cerdán durante una entrevista con Télam.

Cerdán comparte desde abril de 2010 el Cuarteto Karê con Diego Petrelli (voz, guitarra, dirección) y las voces de Gianni Iazetta y Mauricio Cuesta, con quienes registró los álbumes “Cantando Karê” y “Cuando la lucha es el canto” (ambos de carácter folclórico) y “Homenaje a los grupos vocales”, para el que sumaron al jujeño Bruno Arias.

Inmersos en esa disciplina que ha entregado conjuntos de importancia como Los Nocheros de Anta, Los Huanca Huá, el Grupo Vocal Argentino, Los Cinco del Norte, Los Trovadores, Las Voces Blancas y Andariegos, por citar solamente a algunos, el cantante apunta que “en términos de actividad hoy día es muy importante y hay muchos grupos trabajando intensamente, pero no tienen el lugar que merecen en los medios”.

“Uno de nuestros objetivos con Karê es aportar nuestro granito de arena para visibilizar ese valioso trabajo realizado por todos los que amamos el canto vocal”, asegura.

Con “Yuyay” como nueva bandera de esa determinación estética, la agrupación grabó 14 canciones e incluyó en ellas a reconocidos invitados como Jorge Fandermole (en la versión de “Oración del remanso”), Adrián Abonizio (para acompañar su clásico “El témpano”), Ana Matilde Alsina “Luciana” (en “La Avenida de los Tilos”) y José Tcherkaski (en un recitado sobre “Mi viejo”, creación que compuso junto a Piero).

Télam: ¿Cuál es la implicancia de “Yuyay” en el camino musical del Cuarteto Karê?

Julián Cerdán: Incorporamos en el repertorio canciones que veníamos cantando pero que por diferentes motivos aún no habíamos grabado, con lo cual, a diferencia de los discos anteriores, abrimos el espectro a la música de raíz folclórica latinoamericana, canciones, baladas, y a raíz de dos giras que realizamos en 2019 por España y Portugal también hay una canción de un compositor portugués muy popular, Zeca Afonso, de quien registramos "Grandola Vila Morena".

T: ¿Con qué criterio definieron ese cancionero más diverso y vasto?

JC: Fueron canciones que fuimos "recopilando en el camino" por diferentes circunstancias. Por ejemplo, "Arauco tiene una pena" y "Casamiento de Negros" fueron armados en conmemoración del aniversario del nacimiento de Violeta Parra, convocados por extensión universitaria de la UNR. Como estos dos casos, la gran mayoría de los temas del disco tienen estas "pequeñas historias detrás" pero hacen del disco una obra en sí misma.

T: ¿Dudaron de publicar el álbum en tiempo de pandemia?

JC: En absoluto. Durante el tiempo de pandemia echamos mano de un montón de herramientas de la virtualidad que nos mantuvieron activos y cerca de la gente a través de las redes. Por suerte en este último tiempo nos hemos podido encontrar con el público y claramente percibimos esta necesidad de encontrarnos. Como mencionaba antes, además hemos crecido muchísimo en el manejo de las herramientas virtuales que han pasado a ser fundamentales en la actividad profesional.

T: ¿Cómo se inscriben en la siempre notable escena musical de Rosario?

JC: Es difícil decirlo "desde adentro". Pero nos sentimos vivos, activos y en pleno crecimiento en una escena musical muy exigente como la rosarina. (Télam)