El joven cantante y compositor Guille Beresñak presentará este sábado a las 20.30 en Café Berlín, del barrio porteño de Villa Devoto, su séptimo disco, titulado "Las últimas canciones creadas por humanos", en donde a partir de un sonido acústico, propone composiciones enraizadas en la música folclórica latinoamericana.

"Es un álbum de canciones argentinas originales de autor utilizando el lenguaje del folclore latinoamericano alternativo, hecho entre amigos para subrayar y compartir el valor del arte en nuestra vida", expresó a Télam Beresñak acerca del espíritu de este trabajo.

La mayoría de los temas fueron creados junto a guitarristas compañeros de ruta: Juanito el cantor, Hernán Bourguet y Luciano Mazer.

A lo largo de su carrera realizó la producción artística musical, ingeniería de grabación y mezcla de más de 80 discos de artistas como Kumbia Queers, Miss Bolivia, Leonchalon, Natalia Oreiro ("Gilda, no me arrepiento de este amor. 2016), entre otros, en su mayoría independientes.

Para el cantante este flamante disco representa una expansión del trabajo anterior que era de folclore argentino únicamente. "En este caso me junté con un par de colegas amigos a tocar en el living de casa con un fuego de invierno de por medio hasta que fue saliendo la composición de músicas folclóricas latinoamericanas espontáneamente. Así salió un disco totalmente acústico, orgánico y delicado", contó el cantante.

Acerca del concierto que ofrecerá en el local ubicado en Avenida San Martín 6656, de Villa Devoto, el músico adelantó que se tratará de un show íntimo, en el que repasará los discos anteriores con una instrumentación rica en diversidad tímbrica.

"Aprovechando la propuesta de Café Berlín, que es la utilización de su hermoso piano de 1/4 de cola, me acompañarán de la orquesta Caff, en violín Alex Musatov, y en bandoneón JuanMa Barrios", más siete artistas en escena, contó.

Sobre la lírica de las canciones del disco, dijo: "Narran las voces en floración del mismo espíritu, los gozos y penas de su tránsito terrestre, el desahogo del lamento y la celebración de la noche, encuentros con el cielo y algunos temas de amor".

"Busca reflejarse en la naturaleza y su eternidad melódica para sentirse unido al cosmos y salir de la melancolía. Sin intención, salió un homenaje a la música popular atlántica: bossa nova, samba bachata, bolero, smooth jazz…", concluyó.

(Télam)