Las cadenas televisivas latinas Televisa y Univision anunciaron hoy su fusión de medios, contenidos y producción con el fin de crear la mayor empresa global de medios y la principal productora de contenidos del mundo de habla hispana, según informaron ambas empresas en un comunicado conjunto.

El acuerdo financiero establece que Univisión abonará a la mexicana Televisa 4.800 millones de dólares, de los cuales 3.000 millones de dólares se desembolsarán en efectivo y la cantidad restante en acciones y otras contraprestaciones comerciales.

La operación será financiada a través de una inversión de 1.000 millones de dólares liderada por SoftBank y apoyada por Google y el banco The Raine Group, que entrarán como accionistas del conglomerado de medios.

La operación también contará con otros 2.100 millones de dólares en compromisos de deuda coordinados por el gigante financiero JP Morgan. Pero, además, la nueva compañía Univisión-Televisa conservará la propiedad de Sky e IZZI, sus brazos de telecomunicaciones que le permiten competir con la América Móvil, la telco de Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo.

Especialistas en el mercado televisivo latino señalaron que “la decisión de dos compañías líderes llega después de años de ceder terreno ante el crecimiento de las plataformas digitales, principalmente Netflix, que en el próximo lustro alcanzará los 48 millones de suscripciones en América Latina.

El nuevo actor, llamado Univisón-Televisa, surge con la intención de irrumpir en el mercado del streaming en español que cuenta con 600 millones de potenciales clientes, de los cuales más de 200 millones se ubican en México, Estados Unidos y en menor porción en Canadá.

Emilio Azcárraga Jean, presidente ejecutivo de Televisa, dijo que la nueva compañía buscará de manera “más agresiva” ganar terreno en el mercado digital que, según consideró el también titular del equipo de fútbol América de México se encuentra “significativamente desatendido”.

Según los medios especializados, en territorio estadounidense solo el 10% de la población hispana está suscripta a una plataforma de streaming, mientras que en el mercado anglosajón la participación es del 70 por ciento.

Los directivos de ambas empresas reconocen que la fusión es la mejor forma de enfrentar una revolución en las pantallas que no se detendrá, ya que el streaming acapara el 70% del tráfico de Internet, con más de 850 millones de hogares abonados a diversos servicios.

A un ritmo de estrenos de casi 550 series al año, el colosal negocio ha revitalizado el mundo del entretenimiento.

En esa línea, ambas empresas señalaron que la fusión contará con la biblioteca de contenido de formato largo más grande del mundo, así como un sólido portafolio de propiedad intelectual y derechos deportivos globales.

La fusión lanzará un catálogo de contenidos digitales nutrido por ambas y que estará disponible a inicios de 2022. Televisa pondrá sobre la mesa los contenidos emitidos en sus 31 canales (cuatro de TV abierta y 27 de paga), un estudio cinematográfico y su plataforma de streaming Blim.

En 2020, Televisa produjo más de 86.000 horas de contenido en todos los géneros y categorías, incluidos eventos deportivos y especiales. El gigante mexicano cuenta con cuatro canales de televisión abierta, 27 canales de televisión de pago, un estudio cinematográfico (Videocine) y servicio de vídeo bajo demanda por suscripción.

Mientras que Univisión aportará los canales Univisión y UniMás, nueve canales de cable en español, 61 estaciones de televisión y 58 estaciones de radio en los principales mercados hispanos de Estados Unidos y Puerto Rico, además del servicio de streaming Prende TV.

Televisión y Univision llevan casi 20 años trabajando en forma conjunta, pero en el 2017 “solidificaron” su colaboración ante la irrupción de Netflix en los países de habla hispana.

Ese año, el Ente regulador del Estado mexicano aprobó elevar hasta el 49% las acciones comunes y así Univision se convirtió en el principal productor de muchos contenidos de Televisa, que venía sufriendo una pronunciada caída de los ingresos por publicidad lo que ocasionó una merma del 55% de su valor de mercado.

(Télam)