"Dorados 50", comedia documental de Alejandro Vagnenkos y Víctor Cruz que trata el tema de la vida en pareja a lo largo de los años y cómo se reinventa todo el tiempo hasta llegar a la madurez, se estrena este jueves en la sala Gaumont y en la señal Cine.ar.

"Cuando estaba en mis cuarentas me empecé a interesar por las personas que están en pareja desde hace mucho tiempo. En esta época donde nada es para siempre, donde todo es efímero, sentía que había algo contracultural en seguir eligiéndose después de cinco décadas", cuenta Vagnenkos en entrevista con Télam.

En la cinta, Vagnenkos es el protagonista. Es el que indaga en las relaciones de los demás para intentar descifrar el futuro de la suya y, a su vez, su propia entrada a la vejez.

Con humor, los realizadores hablan sobre los achaques que traen los años y cómo se los debe enfrentar. Con un tono que mezcla lo naturalista con las entrevistas de rigor, se meten en el círculo íntimo de sus amigos y en las parejas que pasan por delante de la cámara.

Télam: ¿Cómo fue y con qué criterio buscaron a las parejas?

Víctor Cruz: Ambos nos entendemos muy bien con las personas mayores, la pasamos muy bien compartiendo tiempo y charlando con ellos. Comenzamos por parejas conocidas y luego iniciamos una búsqueda más amplia que incluía a parejas hasta entonces desconocidas. Nos encontramos con ellos en un par de oportunidades para generar un vínculo de confianza que permitiera estar relajados durante las entrevistas. Buscamos parejas que fueran interesantes por diversos motivos, cuyas historias no se parecieran y que nos dieran la posibilidad de conocer distintas formas del amor y la vida en pareja.

T: ¿Qué descubrieron (o no) luego de filmar la película?

VC: Una de las cosas que descubrimos durante la realización de la película es que la mayoría de nosotros somos más cursis de lo que nos gustaría reconocer públicamente. Pensar la película como una comedia romántica documental nos permitió jugar con elementos dramáticos que hasta ahora no habíamos explorado. Descubrimos que es posible construir una película lúdica y celebratoria sobre el amor, y que a la vez puede plantearnos interrogantes profundos.

T: ¿Pudieron contestar las preguntas con las que arrancaron?

Alejandro Vagnenkos: Solamente algunas pocas, encontrar respuestas puede ser tranquilizador, pero en la vida y en el cine me gustan más las preguntas, las que incomodan y nos obligan siempre a pensar otras formas de vivir y de hacer cine.

T: ¿Les generó dudas la película?

AV: Tenía muchísimas menos dudas y preguntas antes de filmar que ahora. Podría filmar una serie de tres temporadas de doce capítulos cada una con todas las nuevas dudas y preguntas que surgieron luego del rodaje. No es recomendable hacer una película frente a un problema existencial o vital, no lo recomiendo.

T: ¿Se produjo un cambio en ustedes a partir de "Dorados 50"?

VC: Hacer documentales siempre es una experiencia transformadora, de hecho creo que es la razón principal por la que muchos de nosotros elegimos esta forma de expresión. El documental es por sobre todo una experiencia vital. En mi caso me confirmó que las personas mayores pueden vivir plenamente esta etapa de la vida y descubrí que el amor puede ser una experiencia que se extienda por cincuenta años o más.

AV: En mi caso me duelen un poco más las rodillas, pero ya no me importa. Respecto de la tercera edad, te cuento cuando llegue, prefiero ir despacio y tardar en llegar, aunque algunos y algunas opinen que ya llegué. (Télam)