El pianista y compositor Diego Schissi, referente del tango actual y la música contemporánea argentina, lanzará este viernes, al frente de su Quinteto, su nuevo disco "Te", integrado por 19 composiciones instrumentales propias inspiradas en la canción "Por", de Luis Alberto Spinetta, incluida en el emblemático disco "Artaud".

Luego de más de un año sin presentarse en vivo a raíz de la situación planteada por la pandemia en el mundo y a tres años de su último disco "Tanguera", Schissi irrumpe con la publicación en las plataformas digitales y en formato físico de este trabajo que pensó como "una forma de decir 'acá estamos'".

"El disco inicialmente surgió por una idea absurda, casi inconfesable: descubrimos que la letra de 'Por' era una fuente de títulos para los que hacemos música sin letra, que muchas veces nos cuesta encontrar nombres para los temas. Rápidamente, más allá de este sentido práctico, pudimos conectar con que tener cerca al tema era tener cerca a Spinetta, con quien muchos de nosotros tenemos una larga y vieja deuda", expresó el músico a Télam.

En esta nueva aventura musical el compositor sorprende, ahora, tomando como punto de partida las 47 palabras de "Por", que integra uno de los álbumes más importantes del rock argentino, "Artaud" (1973), grabado por Spinetta y registrado como Pescado Rabioso.

Schissi explicó que "Te" es "por un lado, un homenaje a Spinetta, una manera de hacerlo presente, y también una forma de seguir el juego que propone 'Por', que es un efecto multiplicador, de dejar aparecer lo más inconsciente de la creación, la asociación libre, la invención sin refrenar".

En este sentido, el pianista hace referencia al procedimiento típico de la estética surrealista que el Flaco adoptó para componer junto a Patricia Salazar (su pareja en ese momento y madre de sus cuatro hijos) esta canción hecha de 47 palabras sueltas.

Y el desafío de Schissi acá parte de esta obra; compuso un tema para cada una de esas palabras y luego las materializó en "Te", disco que condensa las primeras 19 seleccionadas, donde tomando distancia de la música ciudadana, se abre camino a nuevos horizontes sonoros, conjugando libremente elementos del tango, el jazz y la música académica.

Diferentes climas, sensaciones y estados de ánimo se escuchan en este disco que da muestra de la evolución y aplomo del quinteto que completan Santiago Segret (bandoneón), Guillermo Rubino (violín), Ismael Grossman (guitarra) y Juan Pablo Navarro (contrabajo), quienes desde el 2009 viene construyendo un camino propio en la música popular argentina, con seis álbumes editados y el reconocimiento del público y la prensa especializada a su originalidad.

Télam: ¿Qué significado tiene para el grupo este trabajo que marca la vuelta del Quinteto al ruedo discográfico después de tres años y en tiempos tan difíciles para el mundo y en particular para la cultura y el arte?

Diego Schissi: El disco fue grabado en 2019 y teníamos la intención de lanzarlo en 2020. Este cronograma, como tantos otros, se abandonó. Por motivos prácticos y evidentes, pero también porque no sabíamos qué hacer con lo que pasaba. Nos desorientó como a muchos y decidimos esperar. Este año, todo sigue incierto, pero pudimos conectar con las ganas de seguir adelante con el proyecto grupal, como una manera de dar testimonio de vida, de decir "acá estamos". Para nosotros mismos y nuestros seres queridos esencialmente. Hay que seguir, hay algo vital en sostener nuestro trabajo, en compartirlo, en dejar rastros más allá del valor que puedan tener objetivamente estas músicas. Lo que nos importa es sentir que estamos conectados entre nosotros, todavía con muchas ganas y buscando oídos amigos por ahí.

T: "Te" pasa de la profundidad de "Hijo", a un "Cielo" que remite a un paisaje de la naturaleza y también indaga en lo introspectivo e inquietante en piezas como "Insolación". Cada composición tiene su propia identidad pero a la vez hay un sonido común que las une, ¿esto es resultado de una madurez del quinteto y tuya como compositor?

DS: Creo que esto es una virtud y también un defecto. Que todo se parezca es buenísimo y una calamidad. Fuera de broma, creo que es algo inevitable y sí, fruto de tantos años de trabajar juntos, donde la composición y la interpretación van encontrando ese punto de encuentro que es la singularidad del sonido grupal. A nosotros, a mí en particular al menos, me fastidia escuchar lo que iguala las piezas tanto como lo que las diferencia, aunque lo vivo con resignación. Por momentos, quisiera que las cosas se parezcan menos entre sí y a veces, siento que todo es un revuelto que no puedo justificar lógicamente. Hay que entender que desde adentro, a veces las miradas son impiadosas y muy duras sobre el material, sólo encontrás los defectos.

T: ¿Cómo fueron surgiendo los temas? ¿Fueron naciendo espontáneamente?¿Podemos decir que en "Te" cada instrumento tiene su momento de protagonismo?

DS: Los temas fueron surgiendo como surgen todos los temas que hacemos, una mezcla de trabajo y azar. Ya hace más de 10 años que los cinco funcionamos como grupo, y aunque yo componga los temas, el trabajo es colectivo. Muchas ideas que plasman los temas son fruto de conversaciones, de fantasías musicales que ponemos en palabra y después llegan a la partitura. Inclusive después de compuestas, las piezas son reelaboradas en los ensayos y eso es todo fruto del trabajo y la confianza grupal. El protagonismo es siempre compartido entre los instrumentos, tal vez ahora más que en otras producciones que hicimos. Hace unos años, nos obsesionaba el sonido grupal, la acumulación de todos los instrumentos a la vez, como demostración de identidad sonora y también de potencia. En "Te" se dio más lugar a las voces de cada instrumento por separado. En todo caso, no fue muy premeditado. Se fue dando en el constante juego de buscar nuevas posibilidades. (Télam)