“De Segovia a Yupanqui”, ciclo creado y conducido por Sebastián Domínguez dedicado a la guitarra argentina y del mundo, cumple 40 años en Radio Nacional Clásica FM 96. 7, hecho que marca un hito histórico en la radiofonía argentina.

Desde un estilo cálido y didáctico, acompañado por Fabio Caputo Rey, el guitarrista Sebastián Domínguez, oriundo de localidad santafesina Laguna Paiva, lleva adelante los domingos a las 18 este ciclo que tiene como protagonista excluyente a la guitarra, su repertorio y sus intérpretes.

En charla con Télam, el músico y conductor habló acerca de lo que representa este aniversario, que denota la importancia que tiene la guitarra en la cultura argentina.

“Definitivamente la guitarra es el instrumento argentino por antonomasia, por tradición y por cantidad de cultores. Es difícil encontrar una casa argentina que no posea una guitarra, aunque ‘la tenga en el ropero’ como dice Gardel en el tango (‘Mi noche triste’)”, manifestó a Télam el guitarrista y conductor, quien publicó “Atahualpa Yupanqui, Asuntos del Alma", libro sobre el artista de quien este lunes 23 de mayo se cumplen 30 años de su muerte.

“Hoy podría decirse sin temor a exagerar que es el instrumento más tocado del mundo, dado que en la actualidad; países que no tenían tradición guitarrística poseen hoy una considerable presentación de guitarristas del más alto nivel”, se explayó.

Premiado en diversos países, el programa que sale al aire desde hace cuatro décadas en forma ininterrumpida, es el segundo más longevo en la Radio Pública Oficial y el primer espacio que reinauguró en 1992 la Frecuencia Clásica que había sido excluida en todas sus programaciones y repetidoras.

A través de esta continuidad, iniciada en LRA 5 Radio Nacional de Rosario en 1982, la audición participó en Capital Federal por todas las frecuencias de AM 870, FM 87.9, FM 96.7, emisoras del interior: Servicio Oficial de Radiodifusión (SOR) y Radio Argentina al Exterior (RAE).

Télam: ¿Cómo ves a la distancia estas cuatro décadas al frente de un ciclo tan específico sobre música interpretada en guitarra y que lleva el nombre de dos emblemas de nuestra identidad?

Sebastián Domínguez: Aquí se impone hablar de “Tiempo de Guitarra”, inicialmente desde LRA 5 Radio Nacional de Rosario, y cómo “De Segovia a Yupanqui” en Capital Federal para el Servicio Oficial de Radiodifusión resumió en su título la amalgama de lo clásico y lo popular, tendencia que alcanzó su cenit a mediados de la década del 90, homenajeando a dos grandes maestros que abrieron avenidas para la guitarra, que luego fueron transitadas por todos los que vinieron después.

T: ¿Existe algún secreto para mantener intacta la vigencia de este programa musical?

SD: No existe tal secreto. Tal como me dijo el gran maestro Andrés Segovia en su última visita a la Argentina en 1979: “Hijo, en esto no hay ningún secreto, es trabajar, trabajar y trabajar”. La historia ha demostrado con creces que el trabajo es la base de la construcción de cualquier gran edificio cultural, y si hoy podemos decir que "De Segovia a Yupanqui" es una institución, es porque lo sustenta un encofrado de 40 años de dedicación y un basamento intelectual demasiado sólido, compartido con el erudito Fabio Caputo Rey desde 1990. Se debe destacar también que detrás de este proyecto cultural hubo una sinergia capital entre el devenir de 40 años de todas las frecuencias de Radio Nacional, sus autoridades, sus locutores y sus operadores, la historia de nuestro país, y por supuesto, “la consagración de nuestra vida en honor de la guitarra”, tal como definió lucidamente a nuestra audición Atahualpa Yupanqui en octubre de 1985.

T: ¿Cómo fue evolucionando el programa?

SD: Cuando empezamos, la guitarra académica estaba separada de la popular y los programas del conservatorio constaban exclusivamente de obras del repertorio clásico y académico. La frontera entre los diferentes repertorios se fue borrando y la evolución de la musicología mostró que en todos los repertorios se encontraban obras de óptima calidad al aplicar un criterio crítico. Pasamos de la época de los divos, donde la cantidad de grandes guitarristas en el mundo eran cuatro o cinco: el ya mencionado Segovia, Miguel Llobet, Regino Sainz de la Maza, Narciso Yepes, María Luisa Anido, a una nueva generación de mayor difusión con grandes intérpretes como John Williams, Julian Bream, los hermanos Romero, Paco de Lucía, y de ahí a la actual generación donde los mejores guitarristas internacionales ya se cuentan por miles. Prácticamente cualquier país del mundo tiene hoy entre 10 y 15 guitarristas famosos, del más alto nivel, sorprendentemente aún en países que no tenían una tradición guitarrística. Nuestro programa fue reflejando todos estos cambios, en su formato y en el tratamiento de sus temas. Además la evolución de los medios técnicos convirtió un programa que originalmente se difundía en toda nuestra república, a la difusión mundial actual por medio de internet, pasando desde las grabaciones de vinilo, casetes, CDs, minidiscs y hoy ya MP3 y Spotify.

T: Por “De Segovia a Yupanqui pasaron los más grandes guitarristas y compositores.

SD: Hemos tenido grandes exponentes que se destacaron a nivel mundial y fueron ejemplo y acicate para generaciones: María Luisa Anido, Lalyta Almirón, primera compositora argentina que escribió para guitarra orquesta, Eduardo Falú, Atahualpa Yupanqui, Mario Parodi, Cacho Tirao, Ernesto Bitetti, Aníbal Arias, Roberto Grela, Walter Malosetti, Jorge Morel, Lalo Schifrin, María Isabel Siewers; así como también grandes compositores que compusieron para la guitarra: Abel Fleury, Adolfo Luna, Carlos Guastavino, Alberto Ginastera, Ángel Lasala.

T: ¿Cuál es hoy tu principal desafío?

SD: Yupanqui decía que "aquel que piensa o cree que ha llegado, es porque nunca partió". 40 años de programa de excelencia son definitivamente un peso importante sobre los hombros, a la hora de mantener una vara muy alta de calidad y estar actualizado con las nuevas tendencias. Aspiro a no perder la capacidad de asombro, a seguir entusiasmándome con el descubrimiento de todo lo que el arte guitarrístico universal tiene en su porvenir, porque ya es un instrumento de categoría mundial. Pero al mismo tiempo no olvidar el trabajo de aquellos grandes que nos abrieron el camino, y seguir difundiendo su valiosa labor y aporte para el conocimiento de las nuevas generaciones. El desafío es no quedarnos en el tiempo y seguir brindando cada vez más a nuestro público de Radio Nacional. (Télam)