(Por Sergio Arboleya).- Luciano Pereyra completó anoche en un colmado estadio porteño Luna Park la primera trilogía de paradas argentinas del tour referido a su más reciente álbum "De hoy en adelante", con un espectáculo de alto contenido romántico donde el artista de privilegiada voz y su público se reencontraron en torno al amor.

Definitivamente alejado del cantante que surgió desde las arenas folclóricas, Luciano mostró la profundización de un distanciamiento con el género nativo mucho más pronunciado que colegas como Soledad Pastorutti y Abel Pintos.

Desde la balada pop y de la mano de un repertorio casi exclusivamente basado en canciones de amor de pareja (que se encuentran, que se desean, que se dejan, que se extrañan, que quieren volver o que se preguntan para qué intentarlo de nuevo), el artista ofreció un show compacto capaz de conectar con una audiencia donde las mujeres fueron notoria mayoría.

A partir de las 21.15, después del sorteo por el que tres adquirientes de merchandising oficial podrían fotografiarse con Pereyra en los camarines y al frente de un noneto ajustado, se plantó en el centro de un escenario con cuatro columnas de luces y un telón-pantalla que combinó animaciones con primerísimos planos del anfitrión.

La apertura se basó en cuatro de las 11 canciones del álbum a presentar: "De hoy en adelante", "Me mentiste", "¿Para qué quieres volver?" y "Eres perfecta", esta última con dos estrofas llamativas: "Eres perfecta/Por ti, yo bloquearía todo el Instagram, por ti/pondría en mi perfil que sólo soy, de ti/sólo por ti, sólo por ti/Hace rato que te estoy mirando/esto ya no puedo controlarlo/yo que era un Cristóbal Colón/tú me has conquistado".

Y aunque se trata de un repertorio de estreno, la muchedumbre conocía cada pieza, cantó cada fragmento y se sostuvo de pie acompañando el ritmo pegadizo propuesto.

"Muy buenas noches Luna Park, qué alegría inmensa estar otra noche más en esta hermosa casa", saludó en medio de ese set que abrió la noche.

Un poco más adelante, entre la efeméride y la fórmula usada por un un relator deportivo, añadió: "Este concierto está dedicado a todos los maestros en su día. Les debemos tanto. Gracias por tanto, perdón por tan poco".

Después de "Quédate", otro tema nuevo, el coro femenino que aulló ante cada contoneo de Luciano, casi hegemonizó la versión de "Si no es muy tarde" y él respondió: "Muchas gracias por cantar mis canciones".

La presencia del español Antonio José -con su fan Valeria Mazza entre la muchedumbre- en "Cuando te enamores", supuso un duelo interpretativo donde ambos lucieron sus dones y que el local utilizó para anunciar que en diciembre volverá a presentarse en escenarios de aquel país.

Tras ese pasaje, propuso diálogos varios con personas de la audiencia para sacarse una selfie, dedicarle una canción a Barbie, una maestra presente en la platea, saludar la presencia de una camiseta de Boca en el estadio, saludar a una mujer recién operada de la rodilla y cantarle especialmente un fragmento a un matrimonio de medio siglo con la consigna para él que "cuando yo te diga le comés la boca", un gesto apasionado que pudo seguirse por las pantallas laterales.

Ante el griterío que dificultó llevar adelante esos momentos de cierta intimidad con parte de la gente reunida en el estadio, el baladista alertó: "Hay algo que tenemos que poner en práctica que es el respeto".

Como cierre de esos intercambios y al recibir algún obsequio, reflexionó de cara a la legión que lo sigue: "cuando tengan ganas de hacerme algún regalo, conéctense con estos grupos de ángeles (por sus clubes de fans) que ayudan a las personas que más lo necesitan y ese es el mejor regalo que pueden hacerme y que pueden hacerse".

En medio de los aplausos, añadió: "Las canciones me siguen enseñando" y sentado en una banqueta alta entonó "Tu mano" que se remató con una imagen de Jesús en pantalla y con lágrimas surcándole las mejillas.

Pero esa intimidad enseguida dio paso a otro set amoroso con títulos como "Enséñame a vivir sin ti", "Porque aún te amo" y "Te estás enamorando" que prologó un enganchado del mismo signo con fragmentos de piezas entre las que se contaron "Es mi culpa", "Cuando te enamores", "Tu dolor", "Eres mi vida", "Casarme contigo" y "El vestido rojo".

En esa recorrida quedó expuesta, una vez más, la prestancia del grupo integrado por la dirección musical y el bajo de Darío Pacheco, las guitarras de Héctor Gandur, Martín Pacheco, Ronaldo Gaitán (sumando eventualmente charango y aerófonos) y Gabriel Cajal (también con toques de violín), los teclados de Silvio Geraci, el acordeón de Julio Gerardo Gros Fallini, la percusión de Alberto Merino y la batería de Oscar Alessio.

Con más de 20 canciones en el repertorio propuesto, la velada se extendió con "Quédate conmigo", "Qué suerte tiene él", "Una mujer como tú" y "Como tú".

La imponente seguidilla de presentaciones locales de la décima placa de estudio en la trayectoria del compositor nacido el Luján el 21 de septiembre de 1981, contempla -de momento- otros cinco shows en el Luna Park (del 13 al 15 de octubre y 11 y 12 de noviembre), tres en el Quality Espacio de Córdoba (16, 17 y 18 de septiembre), dos en el Metropolitano de Rosario (28 y 29 de octubre) y otro par en el Arena Maipú de Mendoza (5 y 6 de noviembre).

Pero, además el tour "De hoy en adelante" pasará próximamente por Lima (el 29), Montevideo (el 22 de octubre) y Santiago de Chile (el 4 de noviembre), acrecentando un pulso internacional que desde marzo pasó por México, Estados Unidos y España.

(Télam)