La humorista Dalia Gutmann, quien desde este viernes a las 12 estará al frente de "Ida y vuelta", un ciclo de entrevistas a figuras del espectáculo, por la pantalla de Canal (á), afirmó que hoy se siente cómoda "con la faceta periodística" y que le "gustaría crecer en la conducción".

"Este es un programa que a mí me gustaría ver, en el que trato de que el entrevistado pueda transmitir sus ganas de hacer cosas y dejar al espectador inspirado, que quede `manija´ para hacer lo que le gusta", señaló Gutmann en diálogo con Télam, sobre el ciclo que comienza mañana.

"Se dan charlas en las que hay buena onda, empatía y en las que me gusta hablar de procesos creativos, en las que trato de entender por qué y cómo el protagonista de esa entrevista se transformó en quien es. No sé si hoy hay tanto espacio para este tipo de notas", agregó la comediante, quien estuvo en teatro varios años con su stand up "Cosa de minas".

"Trato de ser lo menos solemne y lo más humorística posible en cada charla, si bien no le escapo a que surja algo más emocional, quiero que el entrevistado la pase bomba y se divierta mientras hablamos", abundó la también locutora.

Jairo, Carlos Rottemberg, German Tripel, Agustín "Soy Rada" Aristarán, José María Muscari, Ricky Pashkus, Dolores Fonzi, Malena Guinzburg, Darío Sztajnszrajber y Matías Martin son algunas de las figuras que serán parte de "Ida y vuelta".

"Ciertas entrevistas representaron un desafío porque eran invitados muy grosos y yo no sabía nada de su carrera, pero estoy convencida de que cuando alguien trasciende épocas tiene mucho para aportar, entonces acepté el reto de conversar con esa gente de gran trayectoria", contó la humorista que realizó giras locales e internacionales con sus distintos shows.

En cada entrega, Gutmann propone reflexionar con humor sobre temas universales junto a los 15 invitados, a quienes los considera como protagonistas del ciclo.

Télam: ¿Qué te atrajo de esta propuesta?

Dalia Gutmann: Por un lado, me atrajo que era para Canal (á) y, por otro, porque tenía que hacer reportajes a gente del arte, del espectáculo, que es algo que me gusta mucho, así que fue un regalo. Cuando estudiaba locución en el ISER mi sueño era trabajar en este canal, tenía 20 años, miraba los programas y los créditos para luego mandar mails a la gente que aparecía y pedirles laburo.

T: ¿Por qué el interés en esta señal?

DG: No me considero una intelectual, pero me crié en una casa repleta de libros, con padres universitarios, y si bien yo no soy de ese palo me atraían mucho los programas que hablaban de literatura y de la historia de gente de la cultura. Sentía que me nutría ver ese tipo de contenidos. Después la vida me fue llevando por otros lados y me enamoré de la comedia y es mi lugar sin dudas, pero ahora estoy en una etapa de ver mucho documental en Cine.ar y mucha entrevista a personas del ámbito cultural.

T: ¿Cómo te sentís en el rol de conductora?

DG: Hoy me siento en mi salsa con la faceta periodística y me gustaría crecer en la conducción. Me encanta entrevistar y descubrir otros costados de gente de la que solo conozco su música o una de sus películas; quiero ir por otros lados, aunque suene muy cursi, apuesto a que me hablen desde el corazón. Que me convoquen para hacer entrevistas no es algo que me pase muy seguido, me puso muy feliz.

Aunque más que entrevistadora, me siento como una chusma, pero no de esas que quiere sacar "muertos del placard", ni tampoco me gusta meterme en lugares dolorosos del otro, me interesa saber de verdad sobre la vida de la gente, sobre el surgimiento de su carrera artística, esas funciones que fueron un desastre o sobre ese fracaso que los hizo crecer.

T: ¿Apuntás a algún tipo de reflexión en cada entrevista?

DG: Sí, tengo 43 años y siento que ya viví muchas cosas varias veces, pero que a la vez soy joven, entonces ya sé un poco lo que se viene, uno se vuelve más reflexivo y cuenta con más herramientas para analizar las cosas. A veces el invitado hace que te preguntes cosas que nunca te hubieses cuestionado. Creo que lo que sale en un reportaje depende más de cómo una encara la nota que del personaje. Entrevistar es un arte. Soy bastante maníaca para hablar, a veces me digo callate, escuchá y aprendé. La reflexión va por ese lado, por estar abierta a aprender cosas nuevas. En cada programa sentí que el entrevistado me estaba regalando algo.

T: ¿Te costó hacerte un lugar como comediante por ser mujer?

DG: Sobre todo en la radio, me pasó muchas veces que me dijeran "queremos hacer un programa más chabón" y me dejaban de lado. Si bien me dio bronca quedarme sin el laburo, eso no afectó mi autoestima, sentí que era un problema del otro, no mío.

T: ¿En los últimos años tuviste la necesidad de cambiar la forma de hacer humor?

DG: Soy una humorista de meterme más conmigo que con los demás, pero tampoco me gusta la corrección política, siempre que hacés un chiste alguien se va a ofender. Los humoristas tenemos la responsabilidad de revisar todo el tiempo nuestros materiales, hay que tener mucho 'timing' cuando se hace un humor. Los comediantes somos como sociólogos que tratamos de ver qué le está pasando a la gente y luego transformarlo en algo gracioso.

T: En tiempos de pandemia, ¿cuesta más hacer reír?

DG: En el 2020 estaba con todas las pilas, hacía videoclips y armaba contenidos para Instagram. Ahora también lo hago, pero si bien por momentos me río, perdí bastante el humor, todo me da bronca, me está costando más. A su vez, soy ciento por ciento comediante, entonces si la estamos pasando mal sé que mi responsabilidad es ser el bufón de la sociedad y que me voy a exponer para que se rían. (Télam)