La Pipetuá, una formación de clown y circo para las infancias con más de dos décadas de trayectoria, estrenará mañana en el porteño Paseo La Plaza su sexto espectáculo "Ensueño", donde bajo la dirección de Diego Reinhold, perseguirá "la ilusión de que todo es posible", según avisa Sebastián Amor, uno de los tres integrantes del grupo.

"’Ensueños’ es para La Pipetuá la concreción de algo que amasábamos hace mucho y es plasmar un espectáculo donde todo sea posible como cuando uno sueña", destaca Amor durante una entrevista con Télam.

El artista que es miembro fundador del grupo cuya formación actual también incluye a Fernando Sellés y Maxi Miranda, arriesga que "sentíamos que los sueños era el lugar donde La Pipetuá se podía sumergir muy de lleno".

Reinhold, quien de la mano de "Ensueños" concretará su primera experiencia en la dirección de un espectáculo para la platea infantil, subraya que el conjunto "maneja lenguajes que conectan la tecnología con los sueños y al meterse con ese mundo del subconciente y lo tecnológico entra en dimensiones que aportan mucho a lo narrativo".

El director y actor añade en charla con Télam que "La Pipetuá domina tantas técnicas ligadas al circo, la danza y lo tecnológico que desde allí es capaz de representar las experiencias oníricas que se plantean”.

La reunión del conjunto con Reinhold (formado en las huestes de Hugo Midón donde asumió consagratorios papeles en "Huesito Caracú", "La Vuelta Manzana" y "Locos Recuerdos" para luego brillar en musicales y el stand up y dedicarse a la dirección como lo hace actualmente en la comedia "Mi Madre, mi novia y yo"), forma parte de la exploración estética de La Pipetuá.

Es que la singular compañía que siempre contó con la batuta coreográfica de Teresa Duggan, hizo tres espectáculos por cuenta propia ("Opereta Prima", "Sin Escalas" y "13 años la edad del pavo") para luego trabajar con los directores Osqui Guzmán en "A la Obra" y Daniel Casablanca en "Lunática".

"A Diego lo elegimos porque a ‘Ensueño’ lo imaginamos con mucho mapping, baile, música y comedia y él es un genio en esas disciplinas. Lo admiramos y sentimos que le podía aportar mucho condimento al grupo", confiesa Amor.

Por su parte, Reinhold explica que el encuentro con La Pipetuá "se dio a través de directores colegas que fueron acercándonos en un proceso que tiene que ver con la búsqueda del grupo por ir siendo capaz de atravesar las diferentes maneras de trabajo de cada director".

Bajo esas distintas guías, la agrupación que crea sus personajes, historias, objetos, instrumentos y escenografías, ostenta más de 5.000 funciones recorriendo toda la Argentina y también escenarios de Singapur, Malasia, Hong Kong, México, Brasil, Venezuela y El Salvador.

En ese andar, La Pipetuá cosechó elogiosas críticas y distinciones como los Premios ACE, Atina, Teatro del Mundo y Getea y plasmó sus experiencias creativas en dos libros: “Actividades de Circo con La Pipetua” y “El circo en casa con La Pipetuá”.

“Ensueños”, creado entre La Pipetuá, Duggan y Reinhold, cuenta con Arte y coreografía de la propia Duggan y música original de Fernando Selles, integrante del trío.

La propuesta incluye a Guadalupe Bervih como Asistente de Dirección, la escenografía de Gabriel Díaz, los audiovisuales a cargo de Mauro Parisentti y Maxi Amor, el diseño de luces de Leonardo Muñoz y el vestuario de Nam Tanoshii.

La realización de vestuario y utilería corresponden respectivamente a las duplas Titi Suárez-Soledad Sáenz y Nela Fasce–Julieta Estévez y cuenta con voces en off de Ana Jimena Sánchez y Pedro Saborido.

Las funciones del nuevo espectáculo en la porteña Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza (Avenida Corrientes 1.660), serán los sábados a las 15 y los domingos a las 16.

Télam: ¿Qué significa retornar a escena con lo que implicó la pandemia?

Sebastián Amor: Volver al teatro después de tanto parate forma parte del mismo sueño que motivó el espectáculo.

Diego Reinhold: Yo a eso le sumo esta posibilidad de estar pudiendo aprender esta nueva instancia de mí.

T: En tu caso, Diego, ¿es especial volver a trabajar para las infancias que es el ámbito desde donde te hiciste conocer?

DR: Mi relación con lo infantil está ligada con mi historia, pero yo aprendí que siempre se hace con la misma proyección que si fuese para adultos y se trabaja con la misma seriedad. Además el teatro nunca va a cambiar porque está incorporando a la vida y a las cuestiones de la actualidad y es imposible salir de ahí. Es la materia con la que trabaja.

T: ¿Conviven bien el director y el actor?

DR: El director y el actor son la misma cosa para mí. Estoy todo el tiempo llevando lo que sé a los actores con los que cuento y les voy pasando mi experiencia y mi manera de hacer las cosas. Se aprende mucho cuando uno sabe qué es lo que necesita el director del actor y viceversa. En mi caso, además, siempre como actor tuve la mirada del director, hay algo de la dirección que estuvo latente. (Télam)