El director y guionista Alejandro Cohen Arazi, que estrenará mañana en Cine.ar "El cadáver insepulto", un thriller que bucea en la perversión de una familia de pueblo donde el dueño de un matadero y figura paterna de un grupo de niños huérfanos muere repentinamente, contó que en su primer filme de ficción apostó a indagar sobre "la herencia del poder y qué sucede cuando pasa de manos".

"Lo que originó la historia fue haber leído en textos sobre política o historia el término ´cadáver insepulto´ como alegoría para detectar procesos o personalidades que ya cumplieron su ciclo, que no tienen más para dar pero siguen presentes y me interesó esa imagen para preguntarme cómo sería llevarlo a la literalidad", contó a Télam Cohen Arazi sobre el puntapié de su primera película de ficción.

"¿Qué pasaría si hubiera un cadáver que no se entierra, qué conflictos sucederían, quiénes estarían involucrados, qué intereses habría detrás y con qué objetivo? Ese fue el punto de partida para pensar la historia", agregó el realizador de documentales como "Lo de siempre, un guion de historietas", "Casino", "Córtenla" y "Cáncer de máquina", junto a José Binetti.

Protagonizada por Demián Salomón, Héctor Alba, Fernando Miasnik, Carolina Marcovsky, Pablo Palacio, Sergio Dioguardi, Sebastián Mogordoy y la actuación especial de Mirta Busnelli como La sacerdotisa, el filme comienza con el regreso de Maximiliano (Salomón), un exitoso psiquiatra, a su pueblo natal por la muerte de su padre.

Criado en un orfanato que abandonó para vivir en la gran ciudad, Maximiliano sufre extrañas visiones de su pasado que controla con psicofármacos y que se agudizan con el reencuentro con sus hermanos, que no quieren enterrar a su padre.

"El cadáver insepulto" tuvo su estreno mundial en la competencia iberoamericana del Feratum, festival de cine de género de Michoacán, México. La premiere argentina será dentro de la selección oficial del 21° Buenos Aires Rojo Sangre (del 3 al 13 de diciembre), dentro de la Competencia Iberoamericana y se verá online en flixxo.com los días 3, 4 y 5 de diciembre.

Télam: ¿Cómo fue el cambio de registro del documental a la ficción?

Alejandro Cohen Arazi: Siempre me interesó la ficción y el cine es una sola cosa para mí pero fue un desafío enorme. Lo primero que pienso es en el rodaje porque es lo que concentra la mayor adrenalina, el dinamismo, el estrés, la creatividad que está a flor de piel pero pasar del guion a las correcciones, a la preproducción, a la edición, todo el proceso fue fantástico, tengo muchas ganas de volver a repetirlo

T: ¿Desde el inicio la pensaste como una película de género?

ACA: Fui pensando la historia sin querer que fuera suspenso o terror y fue apareciendo al momento de escribir el guion. Es un thriller, una película de suspenso, de terror psicológico. Un objetivo fue que no fuera de terror sino moverme por los límites entre suspenso, con tintes de terror pero nunca pensé en hacer una película para el espectador de terror.

T: ¿Con qué desafíos te encontraste como director para abordar esta película?

ACA: Todo fue nuevo. La etiqueta de terror es una generalidad, es un género muy amplio a pesar de que tiene un nicho muy específico en su público. Esta es una película más volcada, no al efecto especial para buscar el susto, sino a poder infundir un miedo o una incomodidad desde la psicología de los personajes, trastocar la realidad para que quede enrarecida y el trabajo con los actores fue fundamental.

T: Todo el tiempo está la idea de "pueblo chico" donde las mismas manos concentran todo

ACA: Me interesaba representar factores de poder en los personajes, por eso la historia pasa en un pequeño pueblo donde las fuerzas vivas están más a la vista: el comisario, el cura, el director del diario, el gran empresario que en una comunidad chiquita son más reconocibles.

T: Una palabra muy recurrente en la película para hablar del padre es "patriarca", ¿Qué quisiste contar desde ahí?

ACA: La idea del personaje de Aldo, que es este padre de familia, este patriarca, concentra mucho de cómo entendemos en Argentina por donde pasan los factores de poder, que en este caso es un terrateniente, un potentado del campo y, sin quererlo, esta es una lectura que terminé haciendo después, no lo había pensado en términos de hablar del patriarcado como se habla hoy, que es una palabra con esto del alza del movimiento de la mujer, de criticarlo y que esté muy presente. En esta película no se habla en términos abstractos como algo intangible, sino que tiene nombre y apellido, cría gente con esos valores y quiere reproducir esos comportamientos, esas injusticias.

T: A modo de balance, ¿cómo fue la experiencia de hacer cine de ficción en Argentina?

ACA: La película fue posible gracias a un concurso del Incaa de ópera prima que gané en 2017. La empecé a filmar en 2019 pero entre los tiempos burocráticos del Incaa, la política audiovisual del gobierno anterior y las dos devaluaciones que hubo esos años, hicieron que fuera muy difícil. Nada de esto es raro para el cine pero tuvimos que hacer magia.

T: Por la pandemia se estrenará en Cine.ar, ¿Qué pensás sobre las vías de difusión del cine nacional a futuro?

ACA: El panorama es muy complejo. Soy amante del cine como espectáculo en la sala y es una pena no poder pasar por esa experiencia pero las funciones en Cine.ar (3 y 5 a las 20) y que esté disponible de forma gratuita en la plataforma Cine.ar.Play entre el 4 y el 10, resuelve en parte que el sistema de exhibición de cine argentino en general es muy deficiente porque tenés poco tiempo en pocas pantallas, generalmente solo en Buenos Aires. No sé cómo será cuando se reabran los cines porque las salas están muy copadas por Hollywood y ese problema creo que se va a agravar después de la pandemia, pero por lo menos hay un ensayo de algo que estamos experimentando con nuevas vías de consumo.

(Télam)