El centenario del guitarrista, compositor y cantante Eduardo Falú, uno de los artistas esenciales de la cultura popular argentina, sumó este atardecer en Cosquín un segundo homenaje tras el breve y brillante tributo musical que el sábado pasado Jairo y Juan Falú le dedicaron en la velada inaugural del Festival.

Esta vez, con entrada libre y en el Auditorio del Centro de Convenciones, el gestor cultural y cantante Juan Martín Di Salvo propuso una distendida charla junto a Marcelo Jara denominada "El Caballero de la Guitarra, Falú 100 años".

"Falú era serio como era serio lo que hacía con una obra que no fue del status quo sino social y políticamente comprometida", sostuvo Di Salvo en un tramo de la disertación que recorrió la relación del eximio guitarrista con la música popular, con el compromiso, con el sonido y con los poetas.

No sin un dejo de ironía aprovechó la efeméride del Día Nacional de la persona música que se conmemora hoy por el nacimiento de Luis Alberto Spinetta y deslizó que "a lo mejor esta fecha debería tener que ver con alguien como Eduardo Falú por sus enormes aportes".

La conferencia permitió dibujar más nítidamente los contornos del creador oriundo de Salta que sintetizó modos refinados y populares en obras que lo unieron a grandes poetas contemporáneos, empezando por su coterráneo Jaime Dávalos.

Pero, además, Falú también puso el exquisito sonido de su guitarra al servicio de otras plumas como las de Manuel J. Castilla, León Benarós, José Perdiguero, Albérico Mansilla y Jorge Luis Borges, por citar solamente algunas.

La atractiva actividad de divulgación y reconocimiento sumó la palabra y luego el mini-concierto del guitarrista Guillermo Dezi Codaro acompañado por la pianista Andrea Bobán para terminar con otro apunte musical a cargo de Di Salvo en yunta con Juan Murúa (hijo de la cantante Mery Murúa con quien el año pasado publicó el hermoso álbum de canciones "Noche de Luna en Cabana"). (Télam)