(Por Martín Olavarría) El reconocido jazzista cubano Arturo Sandoval, que se presentará en Buenos Aires el mes próximo, se manifestó "sumamente preocupado" por la preponderancia del reggaetón y el trap en la escena musical actual al considerar que es "paupérrima" y que "se está creando un monstruo", ya que la juventud que lo escucha "piensa que esos son artistas", pero "no es lo que uno quiere para el futuro de la humanidad".

El trompetista, pianista y compositor sostuvo que "es algo bien problemático y preocupante que alguien empatice, disfrute, apoye y siga con fanatismo a eso que hoy en día le llaman música urbana o algo así, que deja muchísimo que desear", porque "el ritmo es creado por una computadora y es una cosa monótona y robótica, todo electrónico, y la armonía es nula; es una cosa paupérrima".

"Los que amamos la buena música estamos sumamente preocupados. La música instrumental tiene tres ingredientes fundamentales: melodía, armonía, ritmo y, si tiene texto, poesía", señaló Sandoval, y añadió que en su opinión en el caso del reggaetón y el trap "es una sarta de improperios y groserías": "Buena parte de la juventud escucha esa música y está completamente confundida: se piensan que esos son artistas, entre comillas, y lo que están oyendo son malas palabras".

En diálogo con Télam, la leyenda del jazz latino que se presentará el 13 de agosto en el porteño Teatro Ópera, contó que espera su show en Buenos Aires "feliz y muy ansioso" por encontrarse con el público argentino, que es "tan conocedor y cariñoso" y siempre le dio "muestras de afecto y respeto" por su trabajo.

Fundador del grupo Irakere, una de las más grandes expresiones del jazz cubano que compartió entre otros con el saxofonista Paquito D'Rivera, Sandoval y su compañero de banda abandonaron el conjunto y la isla para exiliarse en Estados Unidos, fragmento de su vida que quedó retratado en la película "Por amor o patria" (2000), en la que Andy García lo interpretó.

En Estados Unidos y como protegido del legendario Dizzy Gillespie, el músico, hoy de 72 años, puso en contacto la tradición del jazz norteamericano con su pulso caribeño y plasmó una trayectoria en la que logró 10 Grammys, media docena de premios Billboard y un Emmy por la música del filme sobre su vida.

La banda que acompañará a Sandoval en su show en Argentina estará conformada por Mark Walker (batería), Daniel Feldman (percusión), Michael Tucker (saxo), Maximilian Gerl (bajo), Maxwell Haymer (piano) y William Brahm (guitarra).

Télam: ¿Cómo evalúa el mainstream musical actual, dominado por el trap y el reggaetón?

Arturo Sandoval: Dios quiera que sea una moda pasajera. Hay algo bien difícil de digerir: que esos hombres se piensen que son verdaderos artistas. Y hay organismos de prestigio como los Grammy que designan mejor compositor del año a uno de esos que solo hacen "pum pum" y balbucean una pila de malas palabras sin armonía, melodía ni nada; solo una pila de malas palabras... Y eso tiene todo el apoyo. ¿El mejor compositor de qué? ¿De qué estamos hablando? Si ahí no hay música, sino una pila de groserías. Es muy difícil de digerir e imposible de aceptarlo. Los medios en general y las discográficas apoyan increíblemente ese tipo de cosas, donde dicen una cantidad de groserías: vas a YouTube y tienen cientos de millones, hasta billones, de vistas y el concierto para piano número 2 de Sergei Rachmaninov con orquesta, que es una de las obras artísticas más profundas y lindas que se han hecho, tiene 200, 300 vistas por años.

T: ¿Qué expectativa tiene con su visita a la Argentina y qué repertorio tiene en mente tocar?

AS: Siempre la he pasado excelentemente bien en Argentina y estoy muy feliz porque tengo nuevos miembros de la banda, sangre nueva, jóvenes talentosísimos. Sin lugar a dudas, es el mejor grupo que he tenido en mi vida. Tocaremos una mezcla de varios estilos, que es lo que más me place cuando subo al escenario: tener esa libertad para poder cambiar de un estilo a otro y poder abarcar diferentes formas musicales.

T: ¿Tiene algún próximo disco en preparación?

AS: Sí, uno que ya se ha terminado, "Todo ready", que va a salir en agosto. Son canciones nuevas que estuve escribiendo durante este tiempo de encierro por la pandemia. Fue terrible estar dos años sin poder presentarme ante el público, pero usé ese tiempo e hice también canciones que siempre me gustaron pero que nunca tuve la oportunidad de tocar o de grabar. Tiene de todo un poco: balada, música cubana, jazz y folk en 12 canciones.

T: Tras más de 20 años del estreno de la película sobre su vida, ¿qué siente que quedó sin contar? ¿Qué se debería agregar a la película de su vida?

AS: Quedaron 33 años afuera porque se termina cuando llegamos a Estados Unidos. Es una desventaja porque, de todas las cosas que me sucedieron en la vida, lo más importante empezó en 1990. Fue la etapa más linda de mi vida porque conocimos la libertad, que es la palabra más importante que existe en cualquier diccionario. Estoy muy agradecido por todas las cosas que me pasaron desde que llegué a este país. No tengo palabras para expresar todas las bendiciones sentí.

La película es excelente: nunca he participado en un proyecto de ninguna índole que haya tenido una aceptación tan unánime. Todas las críticas tras 22 años han sido formidables. La gente adora esa película; muchos me escriben y me cuentan que la vieron un sinnúmero de veces. Es una emoción muy grande saber que una película que está basada en una parte de la historia de uno ha tenido tanto arraigo y tan buena aceptación. Fue muy bien producida. Andy García hizo un trabajo tan extraordinario que mucha gente incluso llegó a creerse que estaba tocando.

T: ¿Qué fue lo más importante que le dejó la grabación de su disco de duetos "Ultimate Duets!" (2018), en el que colaboró con tantas figuras?

AS: Todos éramos amigos, pero lo más importante fue tener el privilegio y honor de estar con 12 artistas de tanto relieve en un solo álbum. Son una bendición que aprecio sobremanera. La disposición que tuvieron cuando los contacté fue extraordinaria y voy apreciarla mientras viva. (Télam)