Una nueva edición del Mutek Argentina arranca mañana, hasta el miércoles, en una versión binacional junto a España y la ciudad de Barcelona, a la que se va a poder acceder a través de virtual.mutek.org, para ver a artistas que están a la vanguardia en el cruce entre arte y tecnología.

"Los artistas representan la comunidad que desarrolla creatividad digital en el todo el globo. Son artistas cuyas propuestas van más allá de lo institucionalizado por el consumo, las modas, el entretenimiento. Representan la innovación a través de la utilización de la tecnología y el desarrollo de nuevas tecnologías en muchos casos", explicó a Télam el director de MUTEK.AR, Gonzalo Solimano.

Entre los números de esta edición híbrida, ya que Barcelona contará con algunos shows presenciales, se podrá ver a MRAK (Carmine Conte/Tale of Us), D. Tiffany, KMRU, CLARAGUILAR, Uji, Kaleema, Klauss y Barrio Lindo, entre varios artista que nutren la cartelera del evento.

"Estas propuestas exhiben búsquedas e indagaciones estéticas personales, libres. Y, lo que es maravilloso, representan la diversidad que existe en el universo de las artes digitales", agregó Solimano, quien también es responsable de Artlab, la productora creativa detrás de la organización del festival.

Desde su concepción, el Mutek no apunta al público de masas ni a lo establecido como "mainstream". Si bien es algo que puede suceder, no es el motor del evento que nació hace casi 20 años en Canadá de la mano de Alan Mongeu. Pero lo que sí garantiza el festival es ver artistas que entrecruzan disciplinas digitales, en busca de la modernización y, además, actualizarse sobre nuevas invenciones tanto en hardware como en software.

"Más allá de la posibilidad de eventos presenciales de cada edición y según la situación de cada ciudad en el momento de realizar los festivales, allí se concentran todos los contenidos que MUTEK ofrece", señaló Solimano.

Télam: Teniendo en cuenta que el segmento argentino será completamente virtual, ¿Les cambió los planes sobre la marcha?

Gonzalo Solimano: Lo que cambió esta vez para nosotros es la manera de producir, porque ya no tenemos varias sedes activas con programación en diferentes lugares de la ciudad. Nos concentramos en grabar contenidos de calidad para transmitir a través de virtual.mutek.org Es una producción distinta, es producción audiovisual principalmente, con una logística muy diferente. Lo que buscamos es que igualmente se dé el intercambio que Mutek siempre busca.

T: ¿Cómo fue la preparación del festival, junto a Barcelona, en medio de las idas y vueltas en materia de presencialidad?

GS: Es muy complicado trabajar en un contexto comprimido por una emergencia sanitaria. Y más allá de los problemas más bien logísticos y de higiene que implican cambios en una producción, nosotros en Argentina tenemos siempre el desafío de enfrentar la dificultad económica.

T: ¿Cómo se pensó el setlist del Mutek este año?

GS: Por un lado, tenemos todo aquello que la red Mutek Internacional puede ofrecer, a eso sumamos la selección de artistas locales que representan una escena que para nosotros es fundamental defender y brindarle espacio donde siempre tenemos referentes de trayectoria junto a nuevos y jóvenes talentos. El criterio de novedad en términos de premiere o estreno también es importante. En otro orden, para el festival a nivel internacional es muy importante la paridad de género y es por ello que en cada edición de Mutek se activan dispositivos del proyecto Amplify D.A.I, cuyo objetivo es visibilizar y potenciar la exhibición de las producciones realizadas por artistas identificadas como mujeres.

T: ¿Cómo creen que se ha desarrollado la escena de las artes digitales que se refleja en Mutek desde que el festival llegó a Argentina?

GS: Es una escena en constante crecimiento a pesar de los avatares que sufre nuestro país. Mutek tal vez sea el evento más importante que ha logrado la escena en los últimos años y puede existir gracias al flujo de información y comunicación con la comunidad a la que representa. La llegada de nuevas generaciones de artistas digitales, que tienen un diálogo muy natural con la tecnología, es también algo que fue pasando, diría, en los últimos diez años. El aporte formativo de las universidades y el trabajo que algunos espacios desarrollan desde hace muchos años, como "Escuchar [Sonidos visuales]", en el Museo de Arte Moderno fue dando sus frutos. Esto se ve acompañado y retroalimentado por nuevos públicos, muchos jóvenes también, que se interesan por el vínculo entre el arte y la tecnología. Pero también existen luthiers de instrumentos, hardware y software, todo un universo nerd que se está desarrollando. Todo eso es un caldo de cultivo que esperemos que no se enfríe en estos tiempos de pandemia y crisis. (Télam)