(Por Victoria Ojam) "El señor de los anillos: Los anillos de poder", serie que revivió el universo de J.R.R. Tolkien tras su estreno en Amazon Prime Video el viernes pasado, aún es objeto de críticas de corte racista y discriminatorio por parte de grupos de fans que expresan su descontento por la diversidad entre personajes, aunque desde el elenco consideraron que, desde su origen, la historia retrata a "muchísimas razas uniendo fuerzas y dando lo mejor de sí por un objetivo en común".

"Creo que era hora y que es muy Tolkien, aunque algunas conversaciones que surgen sobre esto siempre terminan siendo muy extrañas", opinó en diálogo con Télam el actor puertorriqueño Ismael Cruz Córdova, que llegó a la producción para encarnar a Arondir, un nuevo personaje creado para la serie y el primer elfo de color en las adaptaciones de la obra del autor inglés.

Pregunta casi obligada en situación de entrevista, la cuestión de la diversidad entre actrices y actores -así como también el realce de algunos roles femeninos en la trama- resultó toda una novedad para la audiencia y los medios especializados en cuanto a la representación en la pantalla de la Tierra Media, casi siempre dominada por intérpretes blancos en las exitosas trilogías del neozelandés Peter Jackson.

Pero aunque para muchas y muchos resultó una elección bienvenida, otros grupos de seguidores del legendarium tomaron la decisión de la tira desarrollada por J. D. Payne y Patrick McKay como una ofensa frente a la presunta fidelidad y coherencia que los realizadores debían tener con los eventos de la Segunda Edad que aborda "Los anillos de poder", en un universo que se originó como un intento de crear una mitología británica o europea de fantasía.

Redes sociales y foros como el popular Reddit se transformaron entonces en las plataformas en las que los más indignados tildan a la producción -desde principios de 2020, cuando Prime Video dio a conocer el listado completo del elenco- de entregarse a la "corrección política" y publican detallados textos sobre cómo Tolkien nunca incluyó personajes de color en la Tierra Media (algo que el autor en realidad nunca precisó por la negativa, según advierten otros fieles de su literatura).

En respuesta, quienes abrazan esta adaptación para la pantalla chica también dan cuenta de cómo la obra del escritor siempre fue manipulada (en cuanto a personajes, eventos o tiempos) en función de la narración audiovisual, de la muy tímida incorporación de la diversidad que ensayó Jackson en su trilogía de "El Hobbit" y, más resumidamente, que los tiempos cambian y hoy en día el asunto de la representación está finalmente en la mesa de discusión de manera constante.

Por supuesto, quienes se defienden de los comentarios racistas también son los integrantes del elenco de "Los anillos de poder", entre quienes se encuentran el actor de ascendencia jamaiquina Lenny Henry, la ceilanesa Thusitha Jayasundera, la iraní Nazanin Boniadi, la actriz de madre ghanesa Cynthia Addai-Robinson y el joven Tyroe Muhafidin, australiano de padres indonesios.

"Quise destacar todo aquello con lo que me identifico como mujer, y eso para mí es ser fuerte, audaz, pero también cálida, cariñosa y amable, pero sobre todo empoderada y que comparte una relación unida, gloriosa, amorosa y respetuosa", aseguró por su lado Sophia Nomvete, actriz de orígenes africanos e iraníes que en la serie da vida a Disa, la princesa de la gran ciudad enana de Khazad-dûm y esposa de Durin (Owain Arthur).

En esa línea, Nomvete agregó en charla con esta agencia que para ella, su personaje "representa la posibilidad y la ambición", y espera que "también sea una inspiración para muchísimas mujeres y personas de color alrededor del mundo".

"Nosotros también podemos estar en una posición de poder, tener una voz, como la de Disa, que viene de su alma para mover montañas. Significa que después de cientos de años de ser silenciados, finalmente ahora podemos ser escuchados", concluyó.

Cruz Córdova, que ocupa uno de los roles centrales de la trama al ser uno de los primeros personajes en percibir el regreso del mal de Sauron sobre el mundo, contó en tanto que para él "fue como si se cerrara un círculo": "Quería ser un elfo desde muy chico, cuando jugaba con un arco hecho de una rama y una especie de cuerda, así que se transformó como en una misión de vida, no sólo porque arbitrariamente quisiera encarnar a un elfo, sino porque no había elfos que lucieran como yo", comentó.

"Eso era parte integral en mi viaje de identidad, en lo que quería representar y en términos de activismo. Estar en el mundo del arte y lo mediático abre ciertos espacios para personas como yo, para que puedan verse representadas, y cuando obtuve el papel se sintió como 'bueno, es hora de jugar'. Tomé el rol con mucha responsabilidad, pero también con mucha emoción y corazón", reflexionó el actor, que antes había pasado por la miniserie de HBO "The Undoing".

Además, el actor expresó que "Arondir es maravilloso" y que se sintió "muy afortunado de pertenecer a un universo tan conocido pero también de tener la libertad de crear y explorar, porque hasta ahora nunca había sido visto y podíamos hacer por primera vez muchas cosas".

"Él es un luchador, un arquero, y quería crear algo que fuera único en la mitología, así que traje mucho de artes marciales, mucho entrenamiento y lo mezclé con algo de capoeira. En ese sentido tuvo una suerte de arraigo con mi propia herencia", finalizó. (Télam)