La secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, calificó hoy en Washington que el país atraviesa "una recesión leve", al tiempo que se mostró preocupada porque "un dólar fuerte puede crear presiones en otras partes del mundo, especialmente cuando hay deuda denominada en dólares que se vuelve más difícil de pagar", según informó el Departamento del Tesoro.

En una conferencia de prensa, Yellen indicó que "las recesiones son diferentes" y que hubo"una recesión extremadamente severa después de la crisis financiera mundial cuando el desempleo aumentó a alrededor del 10%, y la economía tardó realmente una década en volver al pleno empleo".

Entre los factores que demuestran la fortaleza de la economía estadounidense, Yellen señaló que se han creado "más de 1,1 millones de puestos de trabajo", que "el gasto de empresas y consumidores, núcleo de la actividad económica, aumentó un 3% en el primer trimestre de este año y continúa expandiéndose en el segundo".

También mencionó que "la producción industrial, la medida de los sectores de manufactura, minería y servicios públicos, ha mostrado un fuerte crecimiento promedio durante la primera mitad del año en comparación con fuertes caídas promedio durante recesiones pasadas".

La funcionaria dijo estar preocupada por los efectos de un dólar fuerte luego de la suba de tasas de interés dispuesta por la Reserva Federal (FED) y dijo que "una tasa de interés en aumento, un entorno de dólar fuerte, puede crear presiones en otras partes del mundo, especialmente en un momento en que todos sufren los impactos de la guerra de contaminantes que está elevando los precios de la energía y los alimentos y creando cargas reales en la mayoría de los países del mundo y, en particular, los países de ingresos más bajos".

"Estamos viendo más países que probablemente experimenten sobreendeudamiento. Entonces, este es un ambiente estresante para muchos países alrededor del mundo", agregó.

Yellen dijo estar preocupada también "por la perspectiva global: El FMI y el Banco Mundial, en varias ocasiones, han rebajado la perspectiva. Un dólar fuerte crea para algunos de esos países presiones, presiones en sus economías, especialmente cuando hay deuda denominada en dólares que se vuelve más difícil de pagar".

La secretaria del Tesoro desestimó las críticas sobre si la economía entró en recesión y enfatizó que "cuando se dice que los estadounidenses están muy preocupados por la economía, creo que su mayor preocupación es la inflación y los altos precios que sienten que no pueden permitirse el lujo de poner gasolina en su tanque y la gente está preocupada por sus ahorros para la jubilación y si no tendrán suficiente para jubilarse".

"Ahora bien, a veces las personas usan la palabra recesión para referirse a eso, en realidad se trata de inflación, pero creo que la incomodidad que sienten los hogares no se debe al mercado laboral, ya que los trabajos están disponibles y la mayoría de los estadounidenses se sienten bien con su empleo" y "los despidos han sido bajos", precisó.

Más adelante, Yellen admitió que sí se observa "una desaceleración significativa en el crecimiento".

"Eso es de esperar dada la rapidez con que creció la economía cuando se estaba recuperando de la pandemia y todas esas pérdidas de empleos, y la política fue diseñada para hacer eso. Deberíamos esperar ver una desaceleración. Esta economía está en pleno empleo. Por lo tanto, tenemos una economía en desaceleración. Tenemos toda una variedad de riesgos para la perspectiva que yo he tratado de enumerar, pero también tenemos grandes puntos fuertes en la economía. Un mercado laboral sólido es uno de los puntos fuertes. Ya sabes, los balances de los hogares de los consumidores siguen siendo bastante sólidos en general. La calidad crediticia es sólida. No veo un aumento, un aumento significativo en las quiebras de empresas, los síntomas típicos de angustia que asociamos con la palabra recesión", concluyó.

(Télam)