La Entidad Binacional Yacyretá anunció hoy que concretó la actualización tecnológica de los sistemas de protección de la Unidad Generadora N° 20, lo que implicó un recambio total del equipamiento instalado.

En un comunicado, Yacyretá puntualizó que los trabajos se desarrollaron con el propósito de asegurar el normal funcionamiento del parque generador, utilizando nuevas tecnologías disponibles.

Los equipos de protección de la central Yacyretá tienen la función de monitorear en forma automática las 24 horas del día las Unidades Generadoras y si los mismos detectan alguna condición anormal de funcionamiento, proceden a desconectarlas del sistema y así resguardarlas de posibles daños catastróficos.

Luego de 27 años de funcionamiento ininterrumpido, los equipos de protección presentaron signos que reflejaban que los mismos estaban llegando al fin de su vida útil, razón por la cual se resolvió proceder a su actualización tecnológica, lo que implicó el recambio total de los equipamientos instalados.

Dicha tarea fue encomendada a la empresa Siemens de Alemania, de larga experiencia mundial en este tipo de equipamientos de protección.

La implementación del proyecto estuvo a cargo del cuadro técnico de la central, en forma conjunta con los representantes de Siemens en Paraguay, la empresa Rieder y Siemens Argentina.

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“Los trabajos de reemplazo incluyeron a tres sistemas: el de monitoreo sobre temperatura; el de control de unidad de arranque y parada; y el sistema UTR Sinaut LSA que vincula y permite la supervisión desde la sala de control de la Central”, precisó la entidad.

Yacyretá se encuentra también en un proceso de renovación de sus turbinas ya que la actual gestión tomó como prioridad retomar las tareas de la actualización y rehabilitación de toda el parque generador de la central, un proceso que se encontraba paralizado con el consorcio que encabeza la empresa de tecnología e infraestructura IMPSA.

El acuerdo, que contemplaba la renovación de componentes de seis primeras turbinas, permitió avanzar con dos de ellas hasta el momento de su paralización, por lo que restaban cuatro más de trabajo.

La otra prioridad para la empresa es la continuidad de la construcción de la represa de Aña Cuá, en un brazo del complejo de Yacyretá, que transita actualmente el proceso de hormigonado masivo, para alcanzar en 2022 los 3.000 empleos y el monto máximo de la inversión. (Télam)