(Por Emiliano Bonanotte) La industria continúa recuperándose y la consolidación de su crecimiento en los próximos meses dependerá del avance en los planes de vacunación y del aumento del consumo y la inversión, destacaron funcionarios y representantes del sector.

De acuerdo con el índice adelantado que elabora el Centro de Estudios para la Producción CEP XXI del Ministerio de Desarrollo Productivo, la actividad industrial se habría incrementado un 8% en junio respecto de igual mes de 2019, y un 6,9% en la primera semana de julio.

De esta forma, el rendimiento del sexto mes del año dejaría atrás el freno evidenciado en abril y mayo, que desaceleró el rally alcista iniciado en el último cuatrimestre del año pasado.

En mayo la producción manufacturera marcó una suba interanual del 30,2% pero mostró un declive del 3,1% respecto de igual mes del 2019 y del 5% respecto de abril pasado, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En diálogo con Télam, el director del CEP XXI, Daniel Schteingart, aseguró que "los primeros datos disponibles de junio son positivos", y destacó que "el consumo energético en la industria en junio de 2021 fue el mayor para un junio desde 2017".

Entre los sectores que encabezarían el gran desempeño se encuentran el de la producción automotriz, con una suba del 67% sobre junio de 2019; y el de despachos de cemento con un alza del 12%.

Los buenos pronósticos para junio harían que la industria continúe su camino alcista, ya que en el acumulado de los primeros cinco meses de 2021 creció 3,1% respecto del mismo período de 2019.

No obstante, persiste una heterogeneidad en el repunte de la actividad, con sectores con grandes resultados y otros que no logran despegar del todo.

En este sentido, el director del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU), Pablo Dragún, dijo a Télam que "en el acumulado 2021 versus 2019 de 68 subsectores, hay 35 que presentaron crecimiento pero hay otros que están todavía algo por debajo de la prepandemia".

Entre los sectores más pujantes, Dragún mencionó al de maquinaria agrícola, al de bienes durables como informática y autos, y a la construcción (que en mayo se destacó con un avance del 70,9% interanual).

Schteingart explicó que "algunos sectores industriales vienen golpeados porque son proveedores de sectores muy afectados por la pandemia. Por ejemplo, en 2021 la industria de indumentaria seguía por debajo porque la reducción de las reuniones sociales frenó el consumo de ropa. En la medida en que podamos ir volviendo a la normalidad, ese sector debería empezar a retornar a niveles previos".

Respecto de lo que vendrá, el economista de la UIA coincidió con el CEP XXI en que junio va a ser un mes mucho mejor que mayo, y agregó que "julio está mejorando todavía más", aunque recordó que la comparación es con meses muy malos de 2019 ya que el gran apagón que hubo en junio de ese año afectó fuertemente a algunas industrias en sus niveles de producción.

Por su parte, el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, consideró que para que la recuperación se transforme en crecimiento sostenido, "se requiere un shock de inversiones para que las firmas mejoren la productividad, aumenten la producción y abaraten costos".

"Este es un momento en el que hay capacidad para abastecer al mercado, pero si las pymes no invertimos y la demanda se dispara en unos meses, hay riesgo de que no se le pueda dar respuesta desde la oferta, en algunos rubros", agregó Rosato.

En este aspecto también juega un rol la heterogeneidad sectorial, con rubros en los que las pymes están produciendo casi al tope de su capacidad, y otros donde funcionan al 60% o 70%, explicó el titular de IPA.

En el primer caso las necesidades de inversión en líneas productivas son mayores que en las firmas que aún tienen capacidad ociosa para aumentar el volumen de fabricación.

Los datos del Indec muestran que en el primer trimestre del año la inversión productiva creció 6,1% sin estacionalidad y 38,1% en términos interanuales, ubicándose la tasa de inversión en torno del 20% del Producto Interno Bruto (PIB), nivel máximo desde el tercer trimestre del 2018.

No obstante, para que las pymes puedan invertir en bienes de capital, el acceso a financiamiento es clave y Rosato advirtió que "los créditos para ese segmento de inversiones no están siendo fluidos. A pesar de las líneas que estimula el Gobierno, los bancos siguen retaceando los fondos para las pymes".

Schteingart dijo que "incrementar el acceso al crédito por supuesto que es fundamental para apuntalar la inversión productiva", pero resaltó las mejoras en las condiciones de financiamiento ya que "en 2019 las tasas de interés de referencia estaban en tasas imposibles (superiores al 70%) y hoy en tasas mucho más razonables (por debajo del 40%)".

Otro ítem fundamental para que la recuperación se transforme en crecimiento sostenido, es el incremento del consumo a través del fortalecimiento del poder adquisitivo de los salarios.

El analista de la UIA, Pablo Dragún, estimó que en los próximos meses "habrá cierta recuperación del consumo y crecerá la industria, aunque habrá que ver a qué nivel. El deseo es que se transforme en un crecimiento sostenido y que dure también en todo 2022".

Por su parte, Schteingart señaló que "la recuperación del poder adquisitivo de los hogares, tan castigada en los últimos años, es muy necesaria para apuntalar la recuperación, teniendo en cuenta que una parte muy importante de nuestra industria tiene como principal destino el mercado interno".

Y concluyó: "con la vacunación avanzando a pasos rápidos, hay motivos para el optimismo de cara a los próximos meses. Ese es el primer escollo a superar, ya que la recuperación industrial se frenó en abril-mayo producto de la segunda ola". (Télam)