La fabricante de línea blanca Libson, que reabrió sus puertas en la provincia de Catamarca hace un año tras haberlas cerrado durante el macrismo, anunció una inversión de $ 180 millones en una nueva línea de producción de hornos de su marca Nueva Neba.

Según informó la empresa en un comunicado, “sólo para la fabricación de los hornos eléctricos, la compañía adquirió una línea automatizada de última generación italiana totalmente robotizada (Euromac) que permite optimizar la fabricación de hornos para alcanzar las 12.000 unidades mensuales”.

“Para poner en marcha esta nueva línea de productos, la empresa sumó más capital y espera producir para fin de año más de 100.000 hornos, lo que junto con la producción de heladeras y freezers, secarropas y línea de calefacción, les permitirá aumentar la facturación a $ 6.000 millones como Grupo Industrial y aumentar la participación en los segmentos de consumo, medio y medio bajo”, precisó la compañía.

La empresa había cerrado sus puertas en junio de 2019, y comenzó nuevamente a producir en marzo del año pasado en la planta que posee en el Parque Industrial “El Pantanillo”, en la provincia de Catamarca. (Télam)