Un productor entrerriano necesita obtener un promedio de 2.740 kilos de sorgo por hectárea para hacer frente a los costos de la campaña 2021/22, según un análisis de la Bolsa de Cereales provincial y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

El estudio asegura que quien arrienda los campos tendrá un retorno de 0,65 centavos por cada dólar gastado, mientras que el retorno aumenta a US$ 1,25 para quienes tengan campo propio.

Para el arrendamiento se tuvo en cuenta la utilización del sorgo en las rotaciones con soja, ya que aporta más rastrojo en superficie y mejora la estructura del suelo, principalmente en suelos degradados o de menor calidad que no se puedan destinar a maíz.

Ambos organismos estimaron un promedio de arrendamiento del 20 por ciento a cosecha. Tomaron como referencia un precio esperado de US$ 185 por tonelada de sorgo, previsto para mayo del 2022; y un valor fijo de cosecha de US$ 60 para toda la provincia.

El estudio estableció que quien debe arrendar los campos deberá producir un promedio de 3.270 kilogramos por hectárea; y 2.210 kilos promedio si el terreno es propio.

Al momento de realizar el cálculo final, el informe tuvo en cuenta el costo medio de labores e insumos, el margen bruto por unidad de superficie, el rendimiento de indiferencia y el retorno directo por peso gastado.

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Los precios de los insumos (semillas, agroquímicos, fertilizantes) tomados para el cálculo del costo de implantación y protección del cultivo, fueron los vigentes en la última semana de octubre pasado.

Además, se tomaron como costos los gastos de implantación y comercialización sin impuestos, así como el asesoramiento técnico y gastos de la empresa. (Télam)