El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Gobierno ucraniano alcanzaron hoy un acuerdo preliminar a nivel de personal técnico, con miras a establecer un programa de financiamiento en los próximos meses.

“Las autoridades ucranianas solicitaron un Monitoreo de Programa con Participación de la Junta Gobernante (PMB) para asistir su programa económico, políticas macroeconómicas y allanar el camino para un programa completo del FMI”, informó el organismo en un comunicado.

Ucrania, impactada por el conflicto bélico en su territorio con Rusia, posee necesidades de financiamiento de casi US$ 20.000 millones para 2023 para engrosar sus reservas y cumplir con su presupuesto, según señala la agencia Bloomberg, y pretende llegar a un programa con el FMI antes de que finalice el primer trimestre del año próximo.

El acuerdo entre Kiev y el FMI permitirá desbloquear parte de ese financiamiento, si el Gobierno cumple con determinados condicionamientos.

Entre otros pedidos, el organismo conducido por Kristalina Georgieva le solicitó a Ucrania incrementar la recaudación impositiva retomando practicas administrativas previas a la guerra, restaurar el mercado doméstico de bonos y limitar el financiamiento monetario.

“El PMB permitirá otorgar un ancla para las políticas macroeconómicas y catalizar la asistencia por donativos. Una fuerte implementación de las políticas permitirá allanar el camino hacia un programa completo del FMI”, afirmó Gavin Gray, que lideró la misión del FMI y se reunió de forma virtual con el gobierno de Volodymyr Zelenskiy entre el pasado 11 de noviembre y ayer.

El acuerdo anunciado hoy será discutido en las próximas semanas por la Junta de Gobernantes del FMI, según se precisa en el comunicado.

A causa de la destrucción de industrias, establecimientos agrícolas e infraestructura básica por parte de Rusia y el desplazamiento de la población, Ucrania registrará este año una contracción económica de, al menos, 33%, es decir, perdió un tercio de su economía.

Esto obligó al país a recurrir a asistencia internacional y a un programa de bonos de guerra para poder financiar sus necesidades básicas.

Para el próximo año el FMI proyecta que la economía ucraniana se estabilizará, y su escenario base proyecta un crecimiento de 1% y una inflación que se mantendrá elevada en un promedio del 25% anual.

No obstante, las condiciones cambiantes de la guerra complican las proyecciones para el Fondo, las cuales son un elemento clave a la hora de elaborar un programa de crédito.

En lo que va del año Ucrania ya recibió US$ 2,6 mil millones del FMI en programas de financiamiento rápido, y deberá pagarle más de US$ 3 mil millones el año próximo.

“La invasión de Rusia continua provocando un impacto económico y social devastador en Ucrania, y el principal desafío económico que enfrentan las autoridades es asegurar los recursos adecuados para funciones básicas del Estado preservando, al mismo tiempo, la estabilidad macroscópica”, diagnosticó el organismo.

Respecto de la política monetaria, Gray señaló que "las autoridades continúan monitoreando los desarrollos, manejando la liquidez y balanceando el mercado de cambios con el objetivo de resguardar los precios; y asegurando niveles adecuados de reservas, comprometiéndose para mantener la independencia del Banco Nacional de Ucrania”.

Por otro lado, según el FMI, Ucrania se encuentra “preparada apropiadamente” para revertir “medidas de emergencia y de flujos de capital a los bancos” que se aplicaron en los primeros meses de la guerra.

“Se necesitan mayores esfuerzos para cementar buenas practicas de gobernanzas en las empresas del Estado y los bancos. La preservación de instituciones anti-corrupción independientes y competentes es esencial”, agregó el jefe de la misión del Fondo. (Télam)