Representantes de comercializadores de carne y economistas aprobaron la medida del Gobierno nacional de suspender 30 días las exportaciones de carne vacuna y consideraron que la misma abre la posibilidad de entablar negociaciones para ordenar el mercado y bajar los precios.

Al respecto, el presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, Alberto Williams, dijo hoy que la disposición oficial "es buena", y que debería ser el punto de partida para "organizar este mercado que se disparó".

En declaraciones a Télam Radio, Williams dijo que el cierre de exportaciones de carne "es un paso, hay que organizar este mercado porque se disparó, ya la carne no está al alcance del consumidor argentino; es un paso y hay que seguir luchando a ver cómo se puede organizar ese mercado que está incontrolable".

"Hay que sentarse, hay que dialogar y hay que ver qué se puede hacer. Está en las manos del Gobierno, yo creo que el Gobierno en ese sentido va a actuar en defensa del consumidor", concluyó.

Por su parte, la diputada del Frente de Todos, Fernanda Vallejos, “la intervención del Estado responde a un imperativo moral elemental para cualquier sociedad: garantizar el acceso a los alimentos a todos los miembros de la comunidad, un derecho humano básico consagrado en nuestra Constitución”.

La legisladora apoyó la decisión del Ejecutivo y volvió a remarcar la necesidad de generar un "desacople" de los precios internos de los externos y para eso planteó aplicar retenciones y cupos que, en el caso de la carne, se podrían combinar con instrumentos de estímulo para incrementar la producción.

"Esto último, para satisfacer la mayor demanda de exportaciones pero asegurando el abastecimiento interno en un nivel no inferior a los 50 kg per cápita anual, considerando los niveles de 2020, ya de por sí más bajos que los niveles históricos que supo tener Argentina", indicó Vallejos en un comunicado.

El director del Centro de Economía Política (CEPA), Hernán Letcher, indicó que la medida anunciada "habilita la negociación con el sector".

Según el especialista, hay tres factores que influyen en el precio de la carne, como los precios internacionales, el valor de los commodities - aunque en este caso el impacto no es central, ya que el maíz tiene una participación del 8% al 10% en los costos - y "el otro es lisa y llanamente la remarcación que hacen algunos jugadores importantes en la cadena de producción y comercialización".

En este sentido, explicó que éstos "encuentran plafón en la opacidad de la cadena, en el rol que tienen en el mercado de hacienda y, por otro lado, en un momento en particular donde se empieza a recomponer en términos nominales el salario y la remarcación oficia como una apropiación de esa mejora".

Por último, el economista de la Universidad de Avellaneda, Sergio Chouza, destacó a la medida como "importantísima" y que la "discusión se empieza a dar ahora".

"Una medida como esta es importantísima. Se vuelve a poner en agenda el tema, ordena las prioridades y se da una señal muy firme de un Gobierno al cual no le da igual que los argentinas y las argentinas se alimenten bien a que estén penando para comprar un kilo de carne", indicó a Télam Chouza.

Asimismo, el economista consideró que "las herramientas definitivas se van a dar en el marco de un discusión que se empieza a dar ahora. Frenamos una situación que estaba desnaturalizada y desmadrada de que cada vez se incorporaban más exportadores en el mercado, ni siquiera la función de Liniers como ordenadora del precio interno estaba funcionando".

"Una vez que se pone un coto sobre esa situación, se puede pensar alternativas no solo para el corto plazo y que los precios se precios se empiecen a moderar, sino también pensando en cómo mejoramos los incentivos a la producción", concluyó. (Télam)