El presidente de la Sociedad Rural Salteña, Carlos Segón, aseguró hoy que el campo es “una actividad esencial por ser productor de alimentos” y que es “el principal motor productivo de la Argentina y de Salta”, al dejar oficialmente inaugurada la edición 77 de la Expo Rural, que se realizará de manera presencial para socios que al menos hayan recibido la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus.

“Pido un fuerte aplauso para los trabajadores del sector, que no dejaron de trabajar durante la pandemia, porque a nadie le escapa que el campo es una actividad esencial por ser productor de alimento, pero además, por ser el principal motor productivo de la Argentina y de Salta”, dijo Segón.

La muestra -que comenzó formalmente el martes y finalizará el domingo- está habilitada de manera presencial solo para socios que se hayan aplicado por lo menos una dosis de la vacuna contra la Covid-19, mientras que el público en general puede seguirla por streaming, debido a las recomendaciones realizadas por el Comité Operativo de Emergencia (COE) de Salta, por la pandemia de coronavirus.

Segón indicó que “el crecimiento productivo del agro salteño no es consecuencia de ningún plan de laboratorio ni de medidas de fomento", sino que "es fruto del trabajo de los hombres y mujeres del sector”.

El martes pasado se concretó el ingreso de bovinos, mientras que la admisión de los ejemplares se realizó el miércoles, el jueves se desarrolló la jura de bovinos y hoy el remate.

En tanto, el ingreso, las pruebas y el remate de equinos, tanto de criollos como peruanos de paso, se realizarán entre mañana y el domingo.

Durante su discurso, el presidente de la Sociedad Rural Salteña saludó especialmente a los expositores, que “a pesar de la crítica situación que estamos viviendo están presentes, mostrando su esfuerzo en esta 77 exposición rural, este año con una modalidad presencial y virtual”.

“Nos hubiera gustado poder hacerla abierta a todo público, porque es objetivo de nuestra exposición mostrar lo que producimos en el campo, pero las condiciones sanitarias no lo permiten”, destacó.

Luego, comentó que “nuestra región se enfrenta a dos grandes amenazas: la presión de los países desarrollados para que nos hagamos cargo gratuitamente del pasivo ambiental que ellos generan; y la discriminación de los mercados internacionales a través de la imposición de precios diferenciados a los productos con origen de campos habilitados recientemente”.

(Télam)